sábado 21 de marzo de 2026 - Edición Nº401

El Bardo de Siempre | 21 mar 2026

COMO ICO, PERO CON FINAL FELIZ

Coco, el caballo que encontró una familia: la primera adopción responsable de equinos de la ciudad

09:20 |La historia de un animal que llegó a la ciudad roto, sin nombre y sin dueño, y ahora tiene las tres.


Por: Bache3000

Apareció deambulando por las calles de Bariloche como quien no tiene adónde ir, porque efectivamente no tenía. Herido, desnutrido, con el cuerpo marcado por años de abandono y una condición corporal de 1 sobre 5 —que en la escala del bienestar animal es básicamente el piso—, el caballo que todavía no tenía nombre fue capturado por el equipo de Sanidad Animal del Municipio. Lo que vino después fue lento, paciente y, en cierta medida, milagroso.

Lo primero que le dieron fue tiempo. Y comida. Y cuidados. Alimentación reforzada, suplementación, desparasitación, controles clínicos, atención a una herida cortante en uno de sus miembros posteriores y a las cicatrices viejas que cubrían su cuerpo como un mapa de todo lo que había pasado. El equipo veterinario municipal trabajó semanas para estabilizarlo. Pero había algo que los muros del predio no podían ofrecerle: un hogar.

El día que dejó de ser "el Viejo"

Ahí entró en escena la familia de Romina y Juan. Como otros vecinos inscriptos en el registro municipal de adopción responsable de equinos, llegaron con la intención de darle una oportunidad a algún animal. Pero cuando vieron a ese caballo grande, golpeado y con historial, no dudaron. Lo eligieron a él.

El primer gesto simbólico fue tan simple como poderoso: dejaron de llamarlo "Viejo". Desde ese momento pasó a llamarse Coco, un nombre que, como bien saben todos los que alguna vez renombraron algo, marca un antes y un después.

La adopción no es un trámite menor. Coco requiere alimentación especial, seguimiento clínico, manejo específico de sus lesiones y cuidados permanentes. Pero sobre todo, según señaló la jefa de quirófano, Noemí Cifre, quien siguió de cerca su evolución, necesita algo que no viene en ningún frasco: "Estos casos necesitan algo más que atención veterinaria. Necesitan tiempo, paciencia y un entorno donde puedan realmente mejorar".

Romina no ocultó la emoción: "Es una emoción enorme para nosotros. Gracias a Sanidad Animal por todo lo que hacen y por darnos la posibilidad de ser parte de la vida de este caballo", dijo, en una frase que cualquiera que haya adoptado un animal entiende perfectamente: uno cree que está rescatando y resulta que también está siendo rescatado.

La historia de Coco no es un caso aislado. Cada semana ingresan nuevos equinos al predio municipal en condiciones similares, lo que habla de una problemática estructural que el Municipio viene enfrentando con capturas diarias y un programa de adopción que acaba de hacer su estreno. "La decisión política de nuestro intendente es muy clara: caballo que anda suelto en la vía pública, caballo que se captura y se pone a resguardo", explicó Roque, responsable del área, destacando que la medida apunta tanto al bienestar animal como a la prevención de accidentes viales.

Coco fue el primero. Ya no camina solo. Y eso, para un caballo que lo había perdido todo, lo cambia todo.

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:
Más Noticias