Por: Bache3000
Un operativo de rutina en el barrio Virgen Misionera terminó con la detención de un hombre que eligió el peor momento y el peor público para perder los estribos. Era la noche del viernes y los efectivos de la Comisaría 27 realizaban controles vehiculares en la intersección de Tarragó Ros y Chazarreta, en el marco de la búsqueda de los prófugos implicados en una tentativa de homicidio que mantiene en alerta a las fuerzas de seguridad.
Esos prófugos son el hermano de Franco Nahuelpan y un hombre identificado como Oses, ambos señalados por la fiscalía como partícipes del ataque a tiros ocurrido en la zona de Pioneros y Saihueque en el que resultaron heridos un adolescente de 14 años y un hombre que viajaba en una camioneta. La causa, que ya tiene a Nahuelpan imputado y detenido, continúa su curso mientras los dos sospechosos siguen sin ser localizados.
En eso estaban cuando frenaron un Audi A4. El conductor bajó la ventanilla, aportó sus datos y los del vehículo, y no registró ninguna anomalía. Hasta ahí, todo dentro de lo esperable. El problema fue el acompañante, su hermano, que tomó la situación como una invitación a demostrar que no estaba de acuerdo con el procedimiento, con la institución y, al parecer, con la humanidad entera.
El hombre comenzó a vociferar insultos al personal policial y, como si los gritos no alcanzaran para expresar su disconformidad, completó la presentación con una patada a uno de los móviles asignados al operativo. Los efectivos procedieron a reducirlo y trasladarlo a la dependencia policial.
Quedó detenido en el marco de una causa por Atentado y Resistencia a la Autoridad. Su hermano, el conductor, se fue a su casa.