lunes 23 de marzo de 2026 - Edición Nº403

Sólo el vecino salva al vecino | 22 mar 2026

COMIDA DE 11 MIL AÑOS

​​​​​​​Colonia Suiza revivió el ritual del curanto ante una multitud que desbordó la feria

La Fiesta Nacional del Curanto congregó este domingo a cientos de personas en el predio de la Feria Artesanal de Colonia Suiza. El intendente estuvo presente y anunció la continuidad del pavimento en la arteria principal.


Por: Bache3000

Antes de que se viera la comida, se vio el humo. Salía denso y blanco desde el hoyo excavado en la tierra, se filtraba entre las capas de arpillera y hojas, y se expandía por todo el galpón mientras decenas de personas se amontonaban contra la reja para no perderse nada. Era el domingo 22 de marzo y en Colonia Suiza había comenzado, una vez más, la Fiesta Nacional del Curanto.

La convocatoria fue masiva. El predio de la Feria Regional Artesanal de Colonia Suiza recibió desde el mediodía a vecinos del barrio, turistas y visitantes de distintos puntos de la ciudad, que llegaron atraídos por una celebración que combina gastronomía tradicional, música en vivo y un ritual colectivo alrededor del fuego bajo tierra.

El intendente Walter Cortés estuvo presente desde el inicio y fue quien dio la bienvenida oficial al evento desde el escenario. Durante su discurso, Cortés anunció que el municipio va a continuar con el pavimento de la arteria principal de Colonia Suiza. La promesa fue recibida con aplausos por parte del público reunido frente al escenario.

A lo largo de la tarde se sucedieron las actuaciones artísticas. Ballets folclóricos con trajes típicos ocuparon el espacio central del predio, frente a una bandera suiza que recordaba el origen de la colonia fundada a fines del siglo XIX. Las danzas se alternaron con música en vivo ante un público que siguió la programación sentado en mesas o de pie en los bordes del terreno de ripio.

El momento central de la jornada fue el destape del curanto. Los organizadores comenzaron a remover la tierra con palas mientras el vapor escapaba en bocanadas y la multitud se apretujaba para registrar el instante con sus teléfonos. Debajo de las capas de hojas nativas y arpillera apareció la comida cocida a fuego lento durante horas: zapallo, papas, chorizos, longanizas, manzanas, zanahorias y otros ingredientes dispuestos sobre las piedras calientes que actuaron como horno natural.

La Fiesta Nacional del Curanto se realiza anualmente en Colonia Suiza y es organizada por la Junta Vecinal del barrio junto a los feriantes del predio artesanal.

Un plato de once mil años

El curanto es un método tradicional de cocinar alimentos originario del archipiélago de Chiloé, que utiliza piedras calientes en un hoyo tapado con hojas y tepes. Los restos arqueológicos más antiguos de su elaboración se remontan a más de once mil años en la isla Grande.

Existe una polémica sobre sus orígenes: para algunos era propio del pueblo chono, pobladores originales del archipiélago antes de la llegada de los españoles, quienes lo transmitieron a los huilliche y más tarde a los colonizadores europeos, que añadieron nuevos ingredientes. Otra corriente sostiene que la costumbre de cocinar en hoyos con piedras calientes llegó desde la Polinesia, dado que en la Isla de Pascua se verifican pruebas de una preparación similar. Preparaciones análogas existen en Nueva Zelanda, Hawái y también en el altiplano andino con la pachamanca peruana. 

Lo que sí está claro es el camino que recorrió hasta Bariloche. A fines del siglo XIX llegó desde el cantón de Valais, en Suiza, la familia Goye, que se instaló primero en la zona central de Chile y luego cruzó la cordillera para establecerse en lo que hoy se conoce como Colonia Suiza. Fue Emilio Goye quien comenzó a prepararlo en 1937 para eventos familiares especiales, y con los años la práctica se fue perfeccionando hasta convertirse en una tradición que pasó de generación en generación. 

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