Por: Bache3000 // producción Martín Pargade
El sol de otoño temprano iluminó la Plaza de los Pañuelos mientras decenas de personas se arrodillaban sobre el asfalto con pinceles y pintura blanca. La actividad, que se repite cada año en Bariloche, adquirió este martes una dimensión especial: se cumplen exactamente cinco décadas desde el golpe cívico-militar que inauguró la última dictadura argentina. La convocatoria desbordó las expectativas y las voces que se sucedieron frente al micrófono mezclaron el dolor personal con la determinación política.
Iure Paulik, presente en la repintada, subrayó que la fecha exige también poner el foco en lo local. "Hay una creencia popular que se instaló, que en Bariloche no pasó nada, y en Bariloche tenemos un desaparecido, Juan Herman, hay que decirlo con nombre y apellido, Juan Herman, detenido y desaparecido, y tenemos cientos de otros que estuvieron presos en el cuartel del ejército", afirmó. Para Paulik, los cincuenta años son ante todo una oportunidad de reivindicar las banderas de los treinta mil: "Con mucha más fuerza hay que tomarlas, más en estos tiempos donde pareciera que la derecha avanza", dijo, y agregó que el plan económico que se implementa hoy es el mismo que aplicó la dictadura.

La presencia mapuche fue uno de los rasgos más visibles de la jornada. Representantes de la comunidad repintaron kultrunes junto a los pañuelos blancos, como viene ocurriendo desde hace más de diez años. Sanmartiniano Painefil, de la comunidad Painefil, explicó el sentido de esa continuidad: "Nosotros como mapuche siempre reivindicamos el primer genocidio, que fue el genocidio fundante de este Estado, donde hubieron miles de desaparecidos que nunca sabemos dónde están, muchos longkos desaparecidos que tampoco sabemos dónde están." Para él, la fecha interpela especialmente a los jóvenes: "Muchos no saben de lo que pasó y me parece importante que estén presentes y que podamos transmitirles lo que sabemos."
Germán Schwarz, referente de H.I.J.O.S. Bariloche, no ocultó su emoción al recorrer con la mirada una plaza desbordante. "¿Cómo querés que me sienta? Explota de gente, espectacular", dijo, y repasó los logros de la mañana: el cultrunazo, el cruce pacífico de las vallas, la pintura de los pañuelos y el recuerdo a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo. Pero también trazó un balance que va más allá de la conmemoración: "Lamentablemente, todavía no hemos podido torcerle el brazo al sistema capitalista. Siempre hay un retroceso y después hay como un avance. Yo creo que la gente está tomando conciencia de lo mal que la estamos pasando y lo bien que podríamos llegar a estar si podemos cambiar de raíz este sistema."

Marta Olivera, histórica dirigente de la CTA Bariloche, sintetizó con pocas palabras lo que veía a su alrededor: "Me siento feliz de ver tanta gente joven, tanta nueva juventud, que no se ha perdido nada, que seguimos reivindicando memoria, verdad y justicia." Recordó a Graciela Bedini como una de las figuras que forjaron la identidad de esa plaza y advirtió sobre el presente: "Estamos viviendo un período terrible de olvido y nosotros no lo vamos a permitir."
Quien aportó el testimonio más personal y más cargado de historia fue Alfredo Chávez, sobreviviente del centro clandestino de detención El Vesubio. "Cada 24 de marzo que amanece, mi primer recuerdo va para mis compañeros que siguen desaparecidos, en particular mis compañeros de la UES, que estuvieron secuestrados conmigo y que nunca más aparecieron, chicos de diecisiete, dieciocho, diecinueve años", dijo con una voz que no necesitó alzarse para pesar.
Chávez no evitó calificar al gobierno nacional: "Con gobiernos negacionistas como este, colaboracionistas de los genocidas, tenemos mucha tarea por delante." Y sin embargo encontró en la plaza misma una razón para seguir: "La presencia de tanta gente, tanta juventud, tantos trabajadores, tantos estudiantes, siempre te llena de ánimo para continuar." Cerró con una imagen que resume el espíritu de la jornada: "El 24 de marzo es esa reflexión, que el pueblo está vivo y que está esperando su momento para poder volver a tomar las riendas de su destino, y que no las tenga Estados Unidos ni estos gobiernos de derecha que padecemos hoy en día."
La movilización central está prevista para esta tarde en el Centro Cívico.
