Por: Bache3000
No había nada ostensible en la escena, pero algo no encajaba. Era la tarde del martes cuando un operador del Sistema Integral de Prevención del Delito reparó en dos hombres que empujaban una moto por una calle poco transitada de la zona sur. El rodado no tenía chapa patente y la forma de trasladarlo, a pie y sin apuro, terminó de encender la alerta.
Lo que siguió fue un seguimiento en tiempo real. Las cámaras fueron pasando la imagen de uno en uno mientras los hombres avanzaban por distintas arterias hasta meterse en un predio abierto. Sin perderlos de vista, el operador dio aviso a la unidad policial más cercana. La respuesta fue inmediata: un móvil de la Comisaría 42° llegó al sector en minutos y logró interceptar a uno de los involucrados en la vía pública. El otro ya había desaparecido.
El detenido fue trasladado a la dependencia junto con el rodado. Fue ahí donde el procedimiento dejó de ser una simple detención por moto sin patente. Al revisar el vehículo, los efectivos encontraron que las piezas no coincidían entre sí: el rodado había sido ensamblado con partes de distintos vehículos. Pero el dato más grave llegó al verificar la numeración: el número de cuadro estaba adulterado, una maniobra típica para ocultar que una moto fue robada y desarmada.
La Fiscalía de turno tomó intervención y ordenó la detención del hombre imputado por encubrimiento. La moto quedó secuestrada para someterla a peritajes que deberán establecer su origen real y los vehículos de los que provienen sus partes.