Por: Bache3000
El litro de nafta Súper que en febrero costaba $1609 llegó a marzo con un precio de $1912 (exceptuando las zonas que tienen el diferencial, como Bariloche y El Bolsón). Una suba del 18,8% en un mes, parte de una escalada que desde finales de 2023 —cuando el litro valía $311— acumula más del 500%. El bloque Vamos con Todos salió a rechazar el nuevo incremento y a advertir sobre algo que, en su lectura, va mucho más allá del precio en el surtidor.
"El aumento de los combustibles no es un dato aislado: es un golpe directo a toda la cadena productiva", sostuvo el presidente del bloque, José Luis Berros. "Impacta en el transporte, en los alimentos, en los servicios y termina llegando con fuerza al bolsillo de cada familia."
En provincias como Río Negro, donde las distancias son largas y el transporte es el nervio central de la actividad económica, ese impacto se multiplica. Cada traslado encarece la producción, cada flete ajusta los márgenes de las economías regionales, y cada aumento en el combustible amenaza puestos de trabajo en sectores que ya operan con márgenes ajustados.
Desde la bancada también apuntaron contra la ausencia de medidas del Gobierno nacional para frenar la escalada. "Estamos frente a una política que libera los precios sin contemplar las consecuencias sociales", dijo Berros. "No hay planificación ni defensa del mercado interno, solo ajustes que recaen sobre la gente."
El legislador subrayó además que el problema excede a quienes tienen vehículo: mientras los salarios corren muy por detrás, el combustible sube mes a mes y genera un efecto en cascada que alcanza a toda la sociedad, incluso a quienes jamás van a una estación de servicio.

El bloque reclamó la intervención urgente del Estado nacional. "No se puede seguir trasladando el costo del ajuste a los trabajadores, a las pymes y a las economías regionales", concluyó Berros. "Es imprescindible cambiar el rumbo económico antes de que el daño sea aún mayor."