Por: Bache3000
Eran las 3:47 de la mañana cuando desde el Centro de Monitoreo vieron algo que no cerraba: un hombre mayor de edad cruzaba la ruta, volvía sobre sus pasos, cargaba una caja con una garrafa de gas envasado y en un momento la dejó cerca de unos árboles para acercarse a hablar con alguien que esperaba adentro de un vehículo. El operador activó el protocolo y dio aviso inmediato a la Comisaría 28°, aportando una descripción precisa de la vestimenta.
La respuesta fue rápida. En menos de seis minutos un móvil policial llegó al lugar y procedió a identificar al hombre. Cuando cargaron sus datos en el sistema informático, apareció el alerta: tenía un pedido de averiguación de paradero vigente emitido por el Ministerio Público, por una causa iniciada en 2025.
Los efectivos intentaron también establecer la procedencia de la garrafa de gas, pero el hombre no pudo justificar ni su origen ni el destino que tenía previsto para el elemento. Quedó bajo resguardo policial mientras se profundizan las averiguaciones.
El episodio ilustra el funcionamiento coordinado entre el sistema de videovigilancia y la Policía de Río Negro: la detección temprana desde el Centro de Monitoreo, sumada a la respuesta rápida en el territorio, permitió no solo intervenir ante un comportamiento sospechoso en la madrugada sino también ubicar a una persona que era requerida por la Justicia.