Por: Bache3000
Durante el debate, Villalba encuadró la iniciativa en una reflexión más amplia sobre el planeamiento urbano de la ciudad. Señaló que la mayoría de los problemas estructurales de Bariloche, desde los déficits de infraestructura hasta los conflictos de tránsito y seguridad, tienen como denominador común la falta de planificación. En ese sentido, destacó al barrio Bariloche del Este como uno de los pocos ejemplos de desarrollo estratégico municipal, comparable al Plan del Oeste pero con la particularidad de tratarse de un sector nuevo, planificado desde el inicio con participación público-privada y con varios distritos ya abiertos y en crecimiento.
El concejal subrayó que la zona tiene condiciones favorables, tanto geológicas como urbanísticas, y que representa una oportunidad concreta de no repetir los errores de planificación que condicionaron otras partes de la ciudad. En ese contexto, explicó que la asignación de nombres a las calles respondía a una necesidad práctica: las vías se van abriendo progresivamente a medida que avanzan las manzanas, y sin una reserva previa de nombres existía el riesgo de que esas denominaciones fueran utilizadas en otros sectores de la ciudad.
El proyecto incorporó tres modificaciones respecto a su versión original: los nombres Carlos Gardel, Mercedes Sosa y Libertad fueron reemplazados por Zorzal, La Negra Sosa y una tercera denominación en la misma línea, con el criterio de mantener el espíritu identitario de cada nombre pero usando referencias exclusivas para ese distrito. La votación se realizó sobre el texto reformulado y el resultado fue afirmativo por unanimidad.