Por: Bache3000
El intendente de Dina Huapi, Hugo Cobarrubia, salió al cruce de la oposición del Concejo Municipal de Bariloche por no apoyar el proyecto de ordenanza 514/25, impulsado por el intendente Walter Cortés, que buscaba llamar a licitación pública la construcción de módulos de relleno sanitario y tercerizar la operación del vertedero municipal. El proyecto fue devuelto a la comisión de Gobierno y Legales, frustrando una iniciativa que Cobarrubia consideraba urgente e impostergable.
El jefe comunal de la localidad vecina expresó su preocupación sin rodeos ante la consulta de Bache3000. "Sí, con preocupación, con mucha preocupación, porque realmente yo no esperaba que el Concejo Deliberante pujara en contra de la iniciativa del intendente, porque la verdad no se estaba hablando de seguir haciendo humos, se estaba hablando de hacer trincheras para seguir depositando la basura, pero sin quemar", señaló Cobarrubia, quien subrayó que el impacto sanitario sobre los vecinos del área debería haber sido el eje central del debate.
Para el intendente de Dina Huapi, la oposición politizó una cuestión que debía analizarse exclusivamente desde la perspectiva de la salud pública. "No me pareció acertado lo que hizo la oposición, tendría que haber despolitizado eso y fijarse en la salud ambiental, fundamentalmente", afirmó, y agregó que "la política se puede usar en otras cosas, pero acá me parece que faltó sentido común, porque esto va a agravar toda la situación". Cobarrubia reconoció no entender cuál es la estrategia de los concejales que votaron en contra, aunque alertó que la inacción tiene un costo directo sobre niños, madres embarazadas y familias que viven desde hace décadas en las inmediaciones del basural.
Consultado sobre si hubiera apoyado la iniciativa de Cortés desde su posición de vecino del área, Cobarrubia fue categórico. "Si yo viviera ahí como vecino y se planteó esto, yo lo apoyaría. Ya sé que no me hacen más humo tóxico", sostuvo, marcando que el paso inmediato debía ser eliminar los incendios antes de discutir la solución definitiva. Al mismo tiempo, planteó que la presión política debe apuntar a relocalizar el vertedero y modernizar el sistema de tratamiento de residuos con tecnología disponible para separar y reducir la basura.
Cobarrubia fue particularmente enfático al describir el deterioro progresivo de las condiciones en torno al basural y la responsabilidad que le cabe a la dirigencia política en su conjunto. "Vemos el humo, sentimos el olor, sentimos las quejas en los medios de comunicación de la gente que es afectada directamente por esto, que la verdad es insalubre, entonces no se puede estar más en esas condiciones, no da para más", afirmó el intendente, quien consideró que la situación exige que los dirigentes antepongan el bienestar colectivo a cualquier cálculo electoral o partidario.
En la misma línea, Cobarrubia apuntó contra lo que describió como una dinámica política estéril que termina perjudicando siempre a los mismos. "La política son sectores que tiran para un lado, el otro para el otro, discuten, y bueno, pasa lo que pasa siempre, los resultados son muy pobres", lamentó, y remarcó que en temas de salud ambiental esa lógica resulta especialmente destructiva porque los tiempos de la disputa política no coinciden con los tiempos del daño que sufren las personas que viven cerca del vertedero.

LA BASURA DE DINA HUAPI, EL VERTEDERO REGIONAL Y WERETILNECK
Dina Huapi vierte en el basural de Bariloche entre 14 y 17 metros cúbicos de residuos por día, según precisó el propio Cobarrubia, quien aclaró que su municipio cuenta con camión recolector propio y realiza el traslado de forma regular. El intendente reconoció además que la extrema limitación territorial de Dina Huapi, cuyo ejido abarca apenas 1.216 hectáreas, hace imposible pensar en soluciones propias de disposición final de residuos.
En ese marco, Cobarrubia recordó que ya en 1998, durante la construcción de la vecina localidad, propuso la creación de un vertedero regional que permitiera articular a Bariloche con otras localidades de la zona, una idea que estuvo a punto de concretarse junto con la ampliación del ejido de Dina Huapi pero que naufragó por la negativa de un concejal en el momento decisivo. "Estuvimos muy cerca de lograrlo, pero hubo un edil del Concejo Deliberante, Danilo Rojas, que cuando estaba todo pautado se negó, una locura, y ahí se terminó todo", recordó, con evidente fastidio por una oportunidad histórica que considera desperdiciada.
Ante la pregunta de si buscará articular con el intendente Cortés para presentar el tema ante el gobernador Alberto Weretilneck, Cobarrubia no dejó lugar a ambigüedades. "Esto es urgente, es un tema urgente", respondió, y abrió la puerta a una eventual judicialización del conflicto al plantear que Cortés podría recurrir a presentaciones judiciales y recursos legales para avanzar de todos modos con la remediación. "No sé el intendente de Bariloche qué piensa hacer, si va a hacer una presentación judicial", dijo Cobarrubia.
Por último, advirtió que si todos los días se acumulan toneladas de basura, "seguramente un día ese lugar va a decir basta, por lógica de estar absolutamente saturado"; y concluyó que la dirigencia política debe dejar de lado las disputas sectoriales y usar "el sentido común en beneficio de la gente".