Por: Bache3000
La construcción del Puente Carlos Wiederhold entró en una fase determinante. Los trabajos que se realizan actualmente en el sitio no son visibles desde la superficie de la misma manera en que lo serán las columnas o las vigas cuando se erijan, pero son los que garantizarán que todo lo demás se sostenga: la excavación del terreno para la ejecución de los pilotes fundacionales ya está en marcha.
El proceso comienza con la incorporación en el suelo de las llamadas "camisas perdidas", moldes permanentes que se introducen en la tierra para contener el hormigón durante la ejecución de los pilotes. La técnica no es accidental: la profundidad a la que se trabaja responde a estudios de suelo previos que determinaron hasta dónde hay que llegar para apoyar la estructura sobre capas con la resistencia necesaria.

Una vez hormigonados, los pilotes serán vinculados entre sí a través de un cabezal de transferencia de cargas. Sobre ese cabezal se levantarán las columnas definitivas, y sobre ellas las vigas principales que darán forma al tablero por donde circularán vehículos y peatones. Es decir: lo que se excava y se hormigona hoy es, técnicamente, la razón por la que el puente no se va a caer mañana.
El Wiederhold es una de las obras de conectividad más esperadas por barrios que históricamente quedaron mal articulados con el resto de la ciudad. Su construcción implica además el ordenamiento integral del sector, generando un nuevo acceso tanto para los vecinos de la zona como para el flujo turístico.