Por: Bache3000
Río Negro llega a la Semana Santa 2026 con una propuesta que combina ciencia, gastronomía y naturaleza a lo largo de un territorio que va de los Andes al mar. Por primera vez, la provincia consolida una hoja de ruta que integra sus cuatro grandes identidades regionales en una oferta pensada para atraer turistas de todo el país durante los días de receso de abril.
Bariloche será el primer gran imán. Del 2 al 5 de abril se celebra la Fiesta Nacional del Chocolate, con espectáculos y mapping en el Centro Cívico con el lago Nahuel Huapi de fondo. En la calle Mitre, más de 200 maestros chocolateros intentarán superar el récord mundial vigente de 220 metros con una barra artesanal que ya es parte de la identidad de la ciudad. A pocos kilómetros, El Bolsón sumará su propio cartel con el Festival de Trufas, el Circuito Astronómico, gastronomía especial para Pascua y la 12ª edición del Trail Cabeza del Indio, con el lúpulo y las frutas finas como emblemas de la Comarca del Paralelo 42.


El hecho más importante de esta Semana Santa en términos turísticos ocurrirá en la estepa: la inauguración oficial del Paleoparque Comallo, un centro de interpretación de 1,5 hectáreas que relata los últimos 30 millones de años de historia patagónica. La estrella del parque es el Kelenken, el ave del terror más grande registrada en la historia, cuyos restos fósiles fueron descubiertos precisamente en esa zona. Con réplicas hiperrealistas a escala natural y estaciones de interpretación, el parque se instala como un nuevo destino de turismo científico de primer nivel en el Cono Sur, ubicado a apenas una hora de Bariloche.
Más al este, el Valle del río Negro propone los Caminos del Vino como experiencia de identidad y paisaje. Con la vendimia todavía presente, bodegas históricas y boutique en General Roca, Cipolletti y Choele Choel ofrecen Pinot Noir y Merlot de clima frío, mientras el Museo de la Sidra y el Vino recupera la memoria productiva de la región. El recorrido cierra en la costa atlántica, donde Las Grutas mantiene su encanto costero y El Cóndor celebra el Festival del Viento con barriletes gigantes y deportes náuticos, en tanto Viedma suma paseos históricos sobre la margen del río.
