Por: Bache3000
El Concejo Deliberante de Bariloche aprobó por unanimidad una ordenanza que prohíbe de manera absoluta el uso recreativo de pirotecnia en la ciudad. El proyecto, presentado en forma conjunta por los concejales Leandro Costa Brutten y Laura Totonelli, fue dictaminado favorablemente por la Comisión de Gobierno el 25 de marzo y votado sin disidencias en la sesión plenaria.
La norma surge de la fusión de dos iniciativas que confluían en los mismos objetivos: el proyecto 431/25 de Costa Brutten y el 516/26 de Totonelli, que fueron subsumidos en un único texto. La concejal contó que redactó su propuesta luego de leer, el 25 de diciembre pasado, las noticias sobre un incendio en la barda provocado por pirotecnia, y que una semana después, el 1 de enero, la escena se repitió. "Esto no puede pasar", dijo, y se puso a investigar el tema. Al revisar los proyectos en agenda del Concejo, encontró que Costa Brutten había presentado uno antes que ella, con un espíritu muy similar, y decidieron trabajar en conjunto.
La ordenanza prohíbe la fabricación, tenencia, comercialización, transporte, distribución y uso recreativo de materias pirotécnicas y juguetería de cualquier tipo, ya sea sonora, luminosa, fumígena, química o física, incluyendo también los globos aerostáticos. Costa Brutten explicó que esta última categoría es especialmente peligrosa en Bariloche porque, al desplazarse, puede generar incendios forestales o caer sobre techos y estructuras inflamables en una ciudad rodeada de Parque Nacional.
La nueva norma está pensada para proteger a múltiples sectores de la población que históricamente han sido los más perjudicados por el uso de pirotecnia. En primer lugar, a personas con neurodiversidad y condiciones de salud que sufren de manera especialmente aguda los estallidos y estruendos; en segundo lugar, a quienes padecen enfermedades o situaciones de tolerancia reducida al ruido y a los impactos sensoriales.
También protege a los animales domésticos y a la fauna silvestre, particularmente relevante en una ciudad enclavada dentro de un área protegida. Y beneficia además a los vecinos en general, dado que el Hospital Ramón Carrillo y el sistema sanitario municipal reciben de manera recurrente personas lastimadas o que dañan a terceros con el uso de estos productos.
Costa Brutten señaló que tanto él como Totonelli han recibido visitas de padres y familiares afectados que manifestaban intención de iniciar acciones judiciales, y que con esta ordenanza vigente esas personas quedan legalmente resguardadas. El proyecto le da además al municipio una herramienta concreta: todo lo que se recaude a través de las multas por infracciones se destinará directamente al sistema de salud de Bariloche. "Para unos es diversión, para otros es una tortura", dijo Costa Brutten durante el debate.
La norma admite excepciones únicamente para la pirotecnia de uso práctico, como las bengalas de señalización utilizadas en rescates y búsquedas, que deberá ser manejada exclusivamente por profesionales debidamente certificados.