Por: Bache3000
La Intendencia del parque salió a comunicarlo con esa seriedad institucional que tienen los organismos cuando recuerdan algo que todos deberían saber pero que igual hay que repetir cada temporada: que la montaña no negocia, que el viento no lee el itinerario de nadie, y que el barro tampoco distingue entre turista y residente.
La recomendación oficial es mantenerse atento a los cierres preventivos en sendas y áreas de acceso, y verificar el estado de los caminos en el Registro de Trekking antes de salir con las botas puestas y el entusiasmo a tope.
Hay algo en la manera en que el comunicado termina que vale la pena releer despacio: la responsabilidad de salir o no salir es "absoluta" y recae sobre visitantes, residentes y prestadores de servicios. No sobre el cielo, que tiene sus propios planes. No sobre el parque, que lleva millones de años haciendo lo que quiere. Sobre usted, que decidió que el domingo era buen día para el cerro.
El amarillo, en la escala meteorológica, no es el rojo. Pero tampoco es verde. Es ese color que los semáforos usan para decir que todavía estás a tiempo de pensarlo mejor. Mañana llueve en Bariloche. En la altura, nieva. El parque va a estar igual de ahí nomás.
Usted, en cambio, tiene la opción de quedarse en casa con un café (o un vino) y dejar que el lago haga lo suyo sin necesidad de audiencia.