Por: Bache3000
Alan Ezequiel Oyarzo tenía 20 años y fue visto por última vez el jueves 26 de marzo a la noche en la intersección de San Pablo y Managua, en el barrio San Francisco III. Este domingo, luego de días de rastrillajes, fue encontrado sin vida en el bosque ubicado en calles Esandi y La Habana, a apenas cuatro cuadras del lugar donde fue visto por última vez.
El hallazgo se produjo durante un operativo en el que participaron personal de la Subcomisaría 80° con equipo de canes y la propia familia del joven. El cuerpo de Alan fue encontrado colgado de un árbol. La policía determinó que en el lugar no había indicios de criminalidad: no se registraron señales de forcejeo ni de una situación delictiva. Según trascendió, el joven habría usado la cuerda del perro de su casa.
A eso se suma un dato que los investigadores consideran clave: el mismo día que desapareció, Alan le envió un mensaje a su novia diciéndole que "la iba a cuidar desde el cielo". La fuerza también señaló que el joven no tenía antecedentes penales ni vinculación con el mundo delictivo, lo que refuerza la hipótesis del suicidio como línea principal de la investigación.
Sin embargo, la familia rechaza esa versión. Para sus allegados, Alan no estaba atravesando una situación que pudiera llevarlo a ese desenlace y sostienen que fue asesinado. Existe una segunda hipótesis, considerada por ahora lejana, que apunta a un posible ajuste de cuentas, aunque por el momento no cuenta con respaldo en la evidencia recolectada.
El caso está en manos de la Fiscalía de Bariloche, precisamente de Betiana Cendón.
