Por: Bache3000
El secretario general de la Unión de Trabajadores de Entidades Deportivas y Civiles (UTEDYC) de Bariloche, José Luis Poggi, celebró el fallo del Juzgado Nacional de Primera Instancia del Trabajo N° 63 que frenó varios artículos de la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei, entre ellos los vinculados a la reducción del ámbito de la Ley de Contrato de Trabajo, los cambios en materia de huelga y la representatividad sindical.
Para el dirigente, la resolución judicial no hace más que confirmar lo que ya era evidente para cualquier análisis jurídico serio, y la calificó como una señal alentadora en un contexto social que describió como crítico.
Poggi abrió sus declaraciones ante Bache3000 con una reflexión sobre memoria y dignidad colectiva, y sostuvo que "lo que está pasando con estas resoluciones judiciales me hace acordar a la frase muy conocida en el ambiente sindical y político donde dice que un pueblo sin memoria está condenado a desaparecer, y ahora le sumaría que un pueblo sin justicia está condenado a perder su dignidad". En ese marco, el dirigente interpretó los fallos como una demostración de que las instituciones democráticas funcionan cuando los poderes del Estado asumen sus responsabilidades con criterio y objetividad.
El sindicalista no escatimó críticas hacia el Poder Ejecutivo ni hacia los legisladores que votaron a favor de la norma, y afirmó que "del Poder Ejecutivo no me sorprende porque es un gobierno insensible que va en contra de todo derecho de la clase trabajadora, del pueblo trabajador, los jubilados, de todo lo que tenga que ver con la clase más popular y los derechos de las conquistas de las clases populares y los beneficios sociales que llevaron años y dejaron vidas en el camino". Poggi señaló que lo más grave de la situación es que la ley fue avalada por el Congreso, lo que describió como una paradoja dolorosa en la que los representantes del pueblo terminan atentando contra los derechos de sus representados.
Sobre la resolución judicial en sí, Poggi fue contundente al sostener que la inconstitucionalidad de la norma era algo que cualquier estudiante de primer año de Derecho podía advertir, y que "era más que obvio que la justicia iba a accionar como corresponde" porque, según explicó, ningún derecho en el mundo puede ser regresivo y existen tratados internacionales y marcos legales que lo impiden. En ese sentido, destacó que el discurso oficial de modernización quedó, en sus palabras, "absolutamente tachado o anulado por lo que realmente intentó hacer o intenta hacer este gobierno con esa ley".
El dirigente rescató además el rol de la CGT en este proceso y consideró que la central obrera tomó la iniciativa que le correspondía al ponerse al frente de los reclamos y llevar la disputa al terreno judicial. "La CGT ha tomado el rol que debe tomar, ponerse a la cabeza de los reclamos, de los derechos de los trabajadores", afirmó Poggi, quien interpretó el resultado de los fallos como un logro del movimiento obrero en su conjunto y no como un hecho aislado o producto de la casualidad, sino de la organización, la militancia y la constancia sostenidas en el tiempo.
Sin embargo, Poggi aclaró que la celebración no borra el cuadro general de deterioro que atraviesa la sociedad argentina, y enumeró una serie de sectores que, a su entender, están siendo perjudicados por las políticas del gobierno nacional. "No hay trabajo, no hay justicia social, los jubilados están mal, los docentes están mal, los médicos están mal, la sociedad y el Estado están en crisis, no hay un Estado presente, hay solamente un Estado que ve que hay que recortar gastos para quedar bien con el fondo monetario y con los poderes económicos dominantes", enumeró el secretario general, quien también cuestionó que una parte del electorado haya acompañado estas políticas y expresó la esperanza de que se produzca una toma de conciencia colectiva.
Poggi cerró su reflexión con un llamado a la unidad y reafirmó que la demanda de los trabajadores no apunta a privilegios sino a condiciones básicas de vida. "Los trabajadores no queremos ser millonarios, no queremos ser empresarios, queremos tener una casa, que nuestros hijos vayan a la escuela, que estudien, que vayan a una escuela pública, que se puedan recibir, que es una clase social ascendente que pretende el trabajador", señaló, y concluyó que el único camino posible pasa por la organización y la unión de todos los sectores afectados para revertir políticas que, en su visión, no responden a los intereses del pueblo sino a los de poderes económicos externos e internos.