Por: Bache3000
La presidenta de la Junta Vecinal del barrio Omega, Alejandrina Tobar, se reunió este lunes con el resto de la comisión para decidir cómo actuar frente al caso de su vicepresidenta, Isabel Inchazú, detenida durante un operativo de Prefectura Naval en un domicilio del barrio donde se secuestró droga fraccionada, dinero en distintas monedas, balanzas digitales, teléfonos y un dispositivo Posnet.
Tobar explicó a Bache3000 que la incorporación de Inchazú a la lista respondió a los mismos criterios que se aplican a cualquier vecino que quiera participar de la Junta, sin que mediara ningún tipo de control sobre sus antecedentes. "A la señora esa se la convoca porque es una vecina de muchos, con los requisitos: que estaba empadronada, porque acá tenés que ser socio y tenés que estar empadronado para poder participar en la lista", señaló la presidenta. La referente barrial agregó que de Inchazú solo sabían que era vecina del barrio, que trabajaba en la municipalidad y que tenía hijos. "No pedimos los antecedentes, no sabemos a qué se dedica", reconoció.
La presidenta fue enfática en señalar que la Junta no puede asumir responsabilidad sobre la vida privada de sus integrantes, pero también fue clara respecto del impacto emocional que tuvo la noticia en la comisión. "La Junta no se puede meter en la vida que cada miembro hace en su casa, porque no nos interesa", dijo, aunque aclaró que el hecho golpeó fuerte al grupo porque Inchazú es conocida de hace años en el barrio. "Nadie está libre. Había sentimientos encontrados, porque sabemos que la droga es la que nos está destruyendo a todos los jóvenes, no estamos en acuerdo con eso. Y nos fue muy fuerte saber que ahí vendía, que eso era lo más grave", afirmó.
Si bien el estatuto de la Junta no habilita la expulsión de un miembro, Tobar dejó abierta la posibilidad de avanzar por la vía asamblearia si Inchazú no presenta su renuncia voluntariamente. "Nosotros no la podemos expulsar, no la podemos echar, porque nuestro estatuto no nos permite. Entonces la vamos a separar", explicó, y agregó que si la situación judicial de la vicepresidenta se agrava y esta no renuncia, la Junta convocará una asamblea para pedirle formalmente que deje el cargo. "Si ella a nosotros nos dice que renuncia, nos hace un favor. Eso es la verdad de la cosa", dijo sin rodeos.
(Gentileza junta vecinal barrio Omega)
La nueva conducción, integrada por doce mujeres y un hombre, asumió recién el 15 de febrero y heredó una junta sin fondos, con instalaciones deterioradas y una deuda legal pendiente con el tesorero anterior. Tobar describió un arranque difícil que se complicó aún más con este episodio, al punto de que durante la reunión del lunes una de las integrantes amenazó con renunciar. "Los primeros días estaban muy mal todas, pero ayer nos juntamos y empezamos de vuelta con las pilas y dijimos, esto no nos va a vencer y vamos a ir", contó.
A pesar del contexto, Tobar enumeró una serie de proyectos en marcha que la comisión quiere sostener y proyectar: la pavimentación de la calle Wiederhold, para la que los vecinos están aportando materiales y se espera el apoyo de empresas que usan esa arteria; la reactivación del centro comunitario con talleres y ferias para personas sin trabajo y la gestión de un mercado comunitario donde los vecinos puedan vender sus productos. "Estamos fuertemente con el proyecto de la pavimentación de la Wiederhold. Estamos trabajando muy muy fuerte porque Omega es el barrio Omega y el 134 viviendas", señaló la referente.
La presidenta cerró la charla con un pedido explícito al periodismo para que la cobertura también dé lugar a lo que la Junta está construyendo, más allá del escándalo que envuelve a su todavía vicepresidenta. "Nos ha costado un montón juntar la gente, porque la gente no quiere participar, y tenemos un grupo muy bueno, muy humano", dijo Tobar, quien llamó a los vecinos a acompañar la gestión. La Junta Vecinal apuesta a que la crisis deje como saldo un mayor involucramiento comunitario en los proyectos colectivos.