Por: Bache3000
El punto de inflexión llegó minutos antes de que comenzara el debate, cuando el intendente Walter Cortés envió una carta al Concejo en la que propuso frenar el tratamiento del proyecto en su forma actual y abrir una mesa de trabajo ampliada. En esa nota, Cortés reconoció que el vertedero recibe residuos del Aeropuerto 2000, Dina Huapi, Villa Mascardi y el Parque Nacional Nahuel Huapi, y anunció que intimará a esos actores para que en un plazo de 60 días dejen de enviar residuos al predio. También declaró la emergencia en la recolección, tratamiento y disposición de residuos (aunque ya hay una vigente), y pidió que la provincia de Río Negro sea convocada como actor principal de la mesa de diálogo.
Concejal tras concejal, el agradecimiento a los vecinos fue el hilo conductor de la sesión. El presidente del cuerpo, Gerardo Del Río, abrió la sesión destacando que "la causa del vertedero es más importante que los posicionamientos políticos" y agradeció a los vecinos presentes "independientemente del posicionamiento que puedan llegar a tener". "Hoy el pueblo está acá, en representación de muchos vecinos de la ciudad", dijo, y convocó a avanzar hacia "un cierre definitivo de este vertedero que tanto daño ha generado a muchas generaciones".

El concejal Tomás Hercingonja, del bloque oficialista, formalizó el pedido de devolución a comisión y reconoció que el proyecto era insuficiente. "Teníamos una propuesta que creíamos que era la lógica, obviamente no es la perfecta, era un parche nada más para empezar a trabajar en algo", admitió, y agregó que si hay algo superador "bienvenido sea, de la oposición, del oficialismo". También reclamó el acompañamiento urgente de la provincia: "Ellos tienen la determinación de buscar el sitio para que ese vertedero definitivamente salga de ahí, que es el deseo de todos nosotros."
Leandro Costa Brutten pidió que la carta del Ejecutivo se votara de manera inmediata y valoró el giro del intendente. Destacó el trabajo del bloque opositor que sostuvo la posición durante semanas y reconoció al bloque Juntos Somos Río Negro. "Hubo cuatro concejales, entre ellos Villalba, Ferreyra, Wallace y quien habla, que sostuvimos una posición porque tuvimos un mandato de nuestros vecinos", afirmó, y agregó que "nada se ha solucionado hasta ahora, todo está pendiente, pero hay un camino que estemos en común".
Roxana Ferreyra fue la voz más crítica. Cuestionó que el proyecto hubiera llegado a sesión en estas condiciones y fue directa al señalar que la convocatoria en feriado tenía una intención: "Lo mandaron a un feriado pensando que los vecinos no iban a venir." Sin embargo, celebró el resultado y fue contundente respecto al papel de la ciudadanía: "Sin el respaldo de los vecinos, este proyecto hubiera salido, no por los votos nuestros, sino por la presencia de los vecinos." Invitó a la ciudadanía a seguir acompañando y exigió compromisos concretos para que el tratamiento en comisión sea serio y participativo. "El vertedero es la vergüenza de todos los barilochenses", dijo.

Facundo Villalba valoró el trabajo opositor y reclamó que el debate futuro se encuadre en la Carta Orgánica. "Desde nuestro punto de vista no cabe duda de que lo que se está intentando realizar es una concesión de un servicio público y la Carta Orgánica establece ciertos mecanismos", señaló, y precisó que eso implica una audiencia pública según el artículo 130. También destacó que la ordenanza 2062/2010 ya prevé un plan integral de gestión de residuos que puede ejecutarse sin necesidad de una nueva norma. "Ese trabajo es la democracia en sí misma", dijo al defender el rol opositor, y elogió además a la concejal Julieta Wallace: "Es quizás la persona que más sabe del vertedero sentada en esta mesa."
Laura Totonelli anunció que el lunes presentará junto al concejal Juan Pablo Ferrari una ordenanza marco con una hoja de ruta para la resolución del vertedero, abierta a la coautoría de todos los bloques. "Tenemos que entender que esto de devolver el proyecto a comisión no tiene que ser entendido como la derrota de nadie", afirmó, y convocó a trascender las diferencias políticas. "Lo que estamos debatiendo es el futuro de nuestra ciudad en términos ambientales y en términos de salud", sostuvo. Al cierre de su intervención, propuso formalmente que el 2 de abril sea recordado como "la fecha inaugural de la resolución del vertedero". También solicitó que se incorporen al expediente los aportes presentados por el Instituto de Salud Socioambiental de la Universidad Nacional de Rosario, la organización Juntas por el Ambiente de Bariloche y la Asociación de Recicladores Bariloche.
El concejal Juan Pablo Ferrari cerró con un tono conciliador y pidió disculpas por la falta de prolijidad en el proceso previo. "Pedir disculpas porque no fue prolijo, las pedimos", dijo, aunque destacó que el resultado reflejaba la capacidad de escucha del intendente. Recordó que una vecina le dijo después de la última sesión que "a nosotros no nos trae nadie, venimos por voluntad propia", y subrayó que cuando un problema convoca tanta gente "es porque el problema es grande". "Hoy intentamos hacer algo bien, hoy intentamos que el vecino venga y diga valió la pena venir temprano", concluyó.
El debate se encaminará sobre la base de la ordenanza marco de Totonelli y Ferrari, con la participación prevista de la provincia, las universidades nacionales de Río Negro y del Comahue, la Asociación de Recicladores Bariloche, la Fundación Impacta y las juntas vecinales, entre otros actores.
Estuvieron presentes los concejales Gerardo Del Río, Tomás Hercingonja, Leandro Costa Brutten, Roxana Ferreyra, Facundo Villalba, Mary Coronado, Julieta Wallace, Laura Totonelli, Juan Pablo Ferrari y Lucas Pérez.