Por: Bache3000
La marcha partió desde el barrio y llegó hasta el Centro Cívico en una tarde de Pascuas con el lago de fondo y bengalas de colores en el aire. Cientos de personas, muchas vestidas de negro, cargaron carteles con la foto de Tommy y una sola palabra: Justicia. Entre ellas estaba Abril Alarcón, su hermana, que tomó el micrófono y dio el testimonio más desgarrador de la jornada.
"Yo lo estaba esperando en mi casa. Tommy nunca llegó, nunca llegó", dijo Abril, su hermana. "Tommy tenía 18 años, recién cumplido, tenía toda una vida por delante y me lo mataron. Yo todavía lo sigo esperando, todavía siento que va a llegar a mi casa."

Abril identificó por nombre al acusado, Rodrigo Borg, actualmente alojado en una cárcel de Viedma bajo prisión preventiva, y fue categórica respecto a lo que espera de la Justicia. "Quiero que el nombre de Rodrigo Borg no se le olvide nunca porque le arrebató la vida a mi hijo", dijo, y aclaró que la familia rechaza de plano la pena mínima de ocho años. "Después de ocho años él viene y hace su vida como cualquiera de nosotros", señaló. "Nosotros queremos una causa ejemplar para el asesino de mi hijo."
La hermana también anunció que la movilización no se va a detener. Convocó a repetir la marcha cada día ocho de cada mes, la fecha en que Tommy fue asesinado, para mantener vivo el reclamo hasta que haya condena. "Así como somos un montón hoy, quiero que seamos los mismos todos los meses. No quiero que se olviden de Tommy, quiero que lo tengamos siempre presente", dijo Abril. "Hasta que ese asesino se pudra en la cárcel, yo no voy a parar."

La convocatoria fue organizada por Abril Alarcón, que tiene tres años más que él y que encabezó las gestiones para movilizar a la comunidad. "Empezamos a hacer la marcha para que se visibilice más, para que nos escuchen", explicó Abril antes de partir. Remarcó que la familia exige la pena máxima porque la mínima, de ocho años, le parece una condena que no refleja la magnitud de lo ocurrido. "De acá él sale y hace su vida normal y a Tommy no me lo devuelve", dijo.
Entre los que marcharon estuvo Santiago Navarro, sobrino de Tommy y jugador del club Martín Güemes, donde Tommy también formaba parte del plantel. "Era mi tío, yo era su sobrino, siempre nos criamos juntos, era buen pibe, siempre se mató laburando para conseguir sus cosas, nunca hizo mal a nadie", dijo Santiago. Reclamó además que no solo el imputado detenido responda ante la Justicia. "Habían cinco ahí metidos y hay mucha gente que está suelta, que estuvo ahí y tienen que estar encerrados también", afirmó.

Emiliano Fernández, entrenador de la categoría cuarta de Martín Güemes y último técnico de Tommy, contó que el equipo lleva el recuerdo del joven en cada entrenamiento y en cada partido. Reveló que la categoría terminó primera en su grupo, invicta, con el goleador y la valla menos vencida, y que este sábado juega la final. "Tommy lo pidió, me dijo 'profe hay que ponerse las pilas a entrenar'", recordó Fernández. "Hoy lamentablemente no lo tenemos pero lo tenemos en nuestro corazón."
El entrenador también expresó su preocupación por el rumbo judicial del caso. "Me dijeron que le van a dar domiciliaria y ojalá que no", señaló. "Que hagan justicia de verdad y que se cumpla lo que se tenga que cumplir."
La marcha fue pacífica. Organizada en pleno feriado de Semana Santa, los convocantes eligieron el Centro Cívico precisamente para que el reclamo tuviera visibilidad frente a los turistas que transitan la ciudad. "Que los que sean turistas sudamericanos nos pregunten por qué se hace esto y que sepan la verdad de lo que está pasando en Bariloche", cerró Fernández.
