Por: Bache3000
Dos jurisdicciones, dos escenarios y un mismo objetivo: durante el fin de semana largo de Semana Santa, la Subsecretaría de Tránsito y Transporte de la Municipalidad de Bariloche y el Cuerpo de Seguridad Vial de la provincia de Río Negro desplegaron operativos simultáneos que convirtieron la vía pública en un punto de control permanente. En la ciudad y en ruta, inspectores municipales, efectivos policiales y agentes provinciales trabajaron en paralelo para fiscalizar el tránsito en uno de los fines de semana de mayor movimiento turístico del año, con la Fiesta Nacional del Chocolate como telón de fondo.
El operativo municipal abarcó distintos puntos estratégicos del ejido urbano y arrojó los números más altos de la jornada. Sobre aproximadamente 340 vehículos controlados, se confeccionaron 37 actas de infracción: 23 por alcoholemia positiva, 7 por falta de documentación, 3 por otras infracciones, 2 por evasión de controles y 2 por negativa a realizar el test de alcoholemia. Se retuvieron 32 vehículos —30 automóviles y 2 motocicletas— y el registro más elevado de todo el fin de semana fue de 1,61 gramos de alcohol por litro de sangre, detectado en la intersección de 12 de Octubre y Quaglia.
En simultáneo, el Cuerpo de Seguridad Vial provincial desplegó sus efectivos sobre la Ruta Provincial 77. El sábado por la tarde, entre las 16 y las 18, los controles se concentraron en inmediaciones de Laguna del Trébol, uno de los puntos más recorridos por turistas que transitan los circuitos lacustres. La metodología fue dinámica, orientada a intervenir sin generar demoras innecesarias en un tránsito cargado por visitantes de distintos puntos del país. Se realizaron 228 test de alcoholemia y solo dos resultaron positivos: un conductor circulaba en un Renault Sandero con 0,40 gramos por litro de sangre, y otro lo hacía al mando de un Renault Logan con 0,24 gramos. En ambos casos se retuvo el vehículo y la licencia de conducir.

Sumados ambos procedimientos, el fin de semana dejó más de 560 vehículos controlados y 25 conductores con alcoholemia positiva. Pero la diferencia entre las tasas de cada operativo es la cifra que más habla: en la ciudad, casi el 7 por ciento de los conductores controlados registró alcohol en sangre; sobre la Ruta 77, esa proporción cayó por debajo del 1 por ciento. Las autoridades provinciales interpretaron ese contraste como un indicador de mayor conciencia vial entre quienes transitan las rutas turísticas, y destacaron que la presencia visible de los controles cumple una función tan importante como la sancionatoria: desalentar la conducta antes de que ocurra.
Los operativos provinciales continuarán durante todo el fin de semana largo, con énfasis en accesos y zonas de alta circulación, en el marco de una planificación del Ministerio de Seguridad y Justicia. Los controles municipales, por su parte, se sostienen de forma permanente como política activa de prevención. En una ciudad que en estas fechas multiplica su población y concentra el flujo turístico de toda la región, la presencia simultánea de ambas jurisdicciones en la vía pública no fue una coincidencia: fue una respuesta coordinada a la escala del momento.