Por: Bache3000
Era la noche del jueves cuando el mensaje llegó a la cuenta de Bache3000: luces de sirena en 25 de Mayo y Beschtedt, ambulancia, patrullero, y una pregunta flotando en el aire oscuro del barrio: ¿qué pasó? "Estuvieron poco tiempo y se fueron", decía quien escribió desde la vereda, sin saber todavía que acababa de ser testigo de algo extraordinario.
Lo que pasó se pudo reconstruir horas después, a través de fuentes policiales y del propio relato institucional que el gobierno provincial pidió documentar.
Una bebé de tres meses se ahogó mientras mamantaba. Estaba adentro de un comercio —se mencionó que podría haber sido un Diarco— mientras sus padres hacían compras. En un instante, la niña dejó de respirar. La desesperación fue inmediata: los padres salieron corriendo hacia el lugar más cercano donde había presencia policial. Llegaron a una unidad del barrio. Y ahí estaba ella.

Una empleada policial que es madre. Una mujer que, según quienes la conocen, no necesita que le expliquen qué hacer cuando un bebé no respira. Actuó de inmediato: maniobras de reanimación, coordinación del traslado en el patrullero, derivación a la ambulancia que llegó al lugar. La bebé fue estabilizada. Está bien.
Lo que hace de esta historia algo todavía más difícil de procesar es lo que ya se sabía en la comisaría antes de que terminara la noche: no era la primera vez. Días atrás —una semana, quizás dos— esta misma policía había salvado a otro bebé en un caso casi idéntico. Dos veces en pocos días. Dos familias que podrían haber tenido otra historia para contar.
"Resuelve los dos casos, fueron increíbles", dijeron a este medio fuentes institucionales.
En la foto de esa madrugada aparecen tres policías parados frente a la unidad. Ella está en el medio. No posa como una heroína. Está ahí, de pie, con el uniforme oscuro y el frío patagónico encima, como cualquier otra noche de guardia. Pero esta no fue una noche cualquiera.
En las redes, los vecinos que vieron pasar las sirenas ya lo intuían sin conocer los detalles. "Bien por esa mujer policía", escribió uno en respuesta a la historia de Bache3000. Otro, más escueto y más exacto: "Salvaron una bebé que se ahogaba. Vivo por ahí y justo vi todo."
Así fue. Y ya van dos.
