

Con la emoción de quien descubre el fuego por primera vez, dedicó 20 minutos de su discurso a detallar cómo estas "míticas máquinas" transformarán Bariloche. Mientras tanto, los ciudadanos nos preguntamos si acaso no es exactamente para esto que pagamos impuestos. ¿O acaso esperaba aplausos por hacer su trabajo?
La próxima vez que pague sus impuestos, quizás debería enviarle una carta al intendente: "Estimado señor, adjunto comprobante de pago. Por favor, no me lo agradezca mencionándolo en sus próximos cinco discursos".
Al parecer, en la lógica municipal, comprar una retroexcavadora es comparable a descubrir la cura del cáncer. A este ritmo, el año que viene nos volverá a presentar las mismas máquinas, posiblemente con nombres propios y árboles genealógicos incluidos.
Como dice el meme: compraste unos míticos, no exageres. Ya está, digamos.