viernes 04 de abril de 2025 - Edición Nº50

El Bardo de Siempre | 12 mar 2025

"NOS SENTIMOS DOBLEMENTE EXPUESTOS"

CRISIS EN EL SANATORIO SAN CARLOS: SUELDOS EN CUOTAS Y PERSONAL EXPUESTO AL HANTAVIRUS

Los trabajadores denuncian pagos fraccionados mientras enfrentan riesgos sanitarios. Según fuentes del sanatorio, "desde el viernes, 80% en 2 cuotas y aún nos adeudan el 20%, todo vencido pagamos los trabajadores", explicó una fuente interna, evidenciando que la problemática salarial se suma a los desafíos sanitarios que enfrentan diariamente.


Por: Bache3000

La situación del Sanatorio San Carlos de Bariloche atraviesa momentos críticos que ponen en jaque tanto la estabilidad económica de sus trabajadores como la seguridad sanitaria dentro de la institución. Mientras los empleados denuncian que reciben sus salarios en cuotas —una práctica que aseguran se ha vuelto sistemática—, deben enfrentar en paralelo situaciones de alto riesgo como la reciente exposición a un caso de hantavirus que culminó con el fallecimiento del paciente.


Según testimonios recogidos por Bariloche 3000 de trabajadores que pidieron mantener el anonimato por temor a represalias, la institución médica está pagando los sueldos correspondientes de forma fraccionada. "Desde el viernes, 80% en 2 cuotas y aún nos adeudan el 20%, todo vencido pagamos los trabajadores", explicó una fuente interna, evidenciando que la problemática salarial se suma a los desafíos sanitarios que enfrentan diariamente.


El domingo pasado, el sanatorio atendió un paciente con hantavirus que lamentablemente falleció, situación que provocó la exposición de numerosos trabajadores al virus. Este hecho, que no ha tenido repercusión mediática hasta ahora, intensifica la sensación de abandono que manifiestan los empleados.


La irregularidad en el pago de salarios no es una novedad para quienes trabajan en el San Carlos. "Esto del pago en cuotas viene desde hace años. Si bien hay meses que han pagado todo, la mayor parte del tiempo pagan en cuotas", afirma un trabajador con varios años de antigüedad, quien agrega que la dirección del sanatorio "generalmente se desentiende de todo lo relacionado a los trabajadores y a los pagos en término".


Los empleados señalan directamente a la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA) por el momento ha permanecido inactiva ante la situación, y reclaman la presencia de su representante local. "No hay plan de lucha. Romero, quien es representante de ATSA en Bariloche, o por lo menos lo era, no contesta los mensajes, los representantes legales aún menos", denuncia otro de los trabajadores consultados.


Los intentos de reclamo colectivo han sido escasos y, según afirman los propios empleados, infructuosos. "Las pocas veces que se reclamó se llevó a cabo conciliación obligatoria. Y todo queda en la nada", explica un enfermero que prefiere resguardar su identidad.
Esta situación, según confirman diversas fuentes, se ha agravado desde la pandemia de COVID-19, período que dejó expuestas las fragilidades del sistema sanitario tanto público como privado. Sin embargo, lo que resulta paradójico es que una institución dedicada a la salud no garantice el bienestar económico de quienes están en la primera línea de atención.


La situación adquiere ribetes más graves si se considera el reciente caso de hantavirus. Esta enfermedad, endémica en la región, es causada por el virus Andes y se transmite por contacto con roedores infectados o, en casos excepcionales, de persona a persona. Requiere medidas estrictas de bioseguridad para el personal sanitario que atiende a los pacientes, lo que hace aún más importante contar con condiciones laborales adecuadas.


La combinación de salarios adeudados y riesgos sanitarios configura un escenario complejo para los trabajadores del San Carlos, quienes se sienten "doblemente expuestos", según expresan. Por un lado, a la incertidumbre económica que genera no saber cuándo cobrarán la totalidad de sus haberes; por otro, a los riesgos inherentes a la profesión, intensificados por casos como el del hantavirus.
Esta crisis pone sobre la mesa interrogantes sobre la sostenibilidad del sistema sanitario privado en la ciudad, las condiciones laborales del personal de salud y el rol de los sindicatos como defensores de los derechos de los trabajadores.


Mientras tanto, los empleados del Sanatorio San Carlos continúan cumpliendo con sus responsabilidades, atendiendo pacientes y salvando vidas, aun cuando sus propias necesidades básicas no están garantizadas. "Seguimos trabajando porque amamos lo que hacemos y por responsabilidad con los pacientes, pero necesitamos que alguien escuche nuestro reclamo", concluye uno de los entrevistados.

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