

Por: Bache3000
En un giro significativo para la educación superior en la región, el Gobierno de Río Negro anunció que tomará a su cargo la finalización del campus de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN) en Bariloche, una obra paralizada por decisión del Gobierno Nacional a pesar de contar con un 98% de avance en su construcción.
Durante una recorrida por el predio, el gobernador Alberto Weretilneck oficializó el compromiso provincial para completar el edificio áulico del Campus Andino, una infraestructura clave que promete transformar la realidad educativa de miles de estudiantes y profesionales.
"No podemos permitir que un proyecto tan avanzado y necesario quede inconcluso por decisiones nacionales. La educación es prioridad para nuestra gestión", expresó Weretilneck durante el recorrido, acompañado por el diputado Agustín Domingo y autoridades universitarias.
Las tareas pendientes se centran principalmente en la conexión de servicios básicos: redes eléctricas, cloacales, gas y agua potable, infraestructura esencial para que el monumental Pabellón II pueda comenzar a operar. Según los datos técnicos, la construcción quedó detenida cuando solo faltaba el 2% para su finalización.
El rector de la UNRN, Anselmo Torres, valoró las gestiones que permitieron alcanzar este acuerdo: "Este es un logro fundamental para nuestra comunidad universitaria, que actualmente se encuentra fragmentada en múltiples edificios alquilados por toda la ciudad. La centralización de actividades en el campus mejorará la calidad educativa y reducirá costos operativos sustanciales".
La inversión provincial para culminar el proyecto —cifra que aún no fue precisada por las autoridades— podría representar un ahorro significativo a largo plazo para la universidad, que actualmente destina gran parte de su presupuesto al pago de múltiples alquileres dispersos por Bariloche.
La noticia fue recibida con entusiasmo por estudiantes y docentes, quienes venían reclamando soluciones ante el abandono de la obra. Se espera que los trabajos comiencen en las próximas semanas, con el objetivo de habilitar el campus para el segundo semestre del año académico.
De concretarse los plazos previstos, más de 5.000 integrantes de la comunidad universitaria podrían beneficiarse de esta decisión gubernamental que rescata una infraestructura educativa estratégica para la región patagónica.