

Por: Bache3000
Villalba, visiblemente emocionado durante la ceremonia, explicó su motivación: "Cuando hablé con Tomás, él me dijo: 'Si vos eras un nene cuando estaba el Beto'. Hay algo que me pasa a mí y veo que le pasa a mucha gente que se acerca. En todos los barrios de Bariloche, en algún momento alguien dice: 'Pero el Beto era distinto'. Y esa memoria sigue estando en Bariloche".
Según Villalba, el legado de Icare trasciende los logros políticos o las obras públicas. "No tiene que ver con un modelo de ciudad, o las obras, sino con un estilo de dirigente: hay algo que tiene que ver con escuchar antes de decir, con interpretar al pueblo que se quiere representar, con ser humilde, con ser sencillo, y veo que el Beto dejó su huella en todos los barrios de Bariloche. Hoy la política está lejos de eso".
El concejal enfatizó que Bariloche honra a sus próceres, con el Beto entre ellos. "Nuestros mejores hombres y mujeres que hicieron esta ciudad, el Beto está entre ellos. Por eso esto no es nuestra placa, sino estamos honrando a un hombre que lo dio todo por esta ciudad. Eso es lo que tenemos que recuperar en todos los ámbitos de la política de Bariloche".
Los hijos de Icare estaban visiblemente emocionados durante la ceremonia.
La concejal Laura Totonelli compartió su experiencia personal: "Con el Beto éramos compañeros de trabajo en la CEB, antes que él fuera intendente. Cuando estaba armando listas en 2003 me llamó y me dijo: 'Quiero que me acompañes en el tribunal de contralor'. 'Pero Beto, estoy embarazada de mi segunda hija, con una panza enorme', le respondí. Me preguntó: '¿Para cuándo vas a tener el bebé?' 'Para enero', le dije. 'Enero es un mes tranquilo, acércate a trabajar conmigo'. Me dijo que iba en segundo lugar, y el tema es que hizo una flor de elección, y yo entré".
Totonelli destacó el enfoque de Icare en la infraestructura: "Siempre me llamó mucho la atención porque hizo un trabajo enorme en los barrios, tanto en redes de agua y cloacas, obras que no se ven, pero están ahí todavía".
Ariel Rivero, ex intendente de Campo Grande, recordó sus viajes de campaña con Icare: "Yo tuve la oportunidad de compartir con el Beto una campaña. Tuve muchas vivencias con él, que fue un hombre de gestión, por lo que íbamos mucho a Buenos Aires. Yo recuerdo que él podía entrar a todas las oficinas, como ningún intendente, porque era un hombre simple, de sentido común, y tenía una virtud: tenía la universidad de la calle. Y eso tiene mucho valor".
El concejal Tomás Hercingonja, que fue su vecino, recordó: "Cuando Facundo me dijo que quería hacerle un homenaje al Beto me puse muy contento. Le dije a Facundo que el Beto era de Independiente, porque él es de Racing, y me dijo: 'No me importa'. El Beto era un hombre que se reía de sí mismo, de sus defectos. Era muy solidario, se hacía eco de todos los problemas, no parecía el intendente".
Hercingonja describió la emotiva despedida de Icare: "Cuando el Beto falleció, vi el velorio más grande que haya existido. Cuando se bajó el cajón, sonaba la música de Los Chalchaleros. Ese día llovía, y la gente iba tirando flores en el camino mientras pasaba el cortejo. Toda la gente estaba bajo la lluvia, lloraba y tiraba flores".
La placa, que ahora señala cuál fue la oficina del Beto cuando fue concejal —actualmente utilizada por Facundo Villalba— reza: "Codo a codo, y no a los codazos, vamos a hacer grande a Bariloche".