

Por: Bache3000
La historia comienza en mayo de 2020, cuando una madre decide romper el silencio y exigir justicia para su hijo. Tras siete años de completo abandono por parte del progenitor, presenta una demanda que revelaría una trama de desatención y evasión de responsabilidades.
Durante el proceso judicial, se desenmascaró la compleja vida del padre. Quedó expuesto que mantenía simultáneamente dos núcleos familiares: uno en Buenos Aires y otro en Bariloche. A pesar de contar con capacidad económica para sostener ambas familias, había elegido sistemáticamente desentenderse de sus obligaciones paternas.
La jueza interviniente tomó una decisión revolucionaria. Reconociendo la realidad económica única de la Patagonia - una región con los costos de vida más elevados del país - estableció una cuota alimentaria equivalente a una canasta y media de crianza.
En febrero de 2025, la Patagonia registró la inflación mensual más alta del país, alcanzando un 3,2%, muy por encima del promedio nacional. Este dato refuerza la decisión judicial de contemplar las particularidades económicas regionales.
A lo largo del proceso, el padre intentó múltiples estrategias para eludir su responsabilidad:
Este fallo representa más que una resolución judicial. Es un mensaje claro sobre la responsabilidad parental y el reconocimiento de las complejidades económicas regionales en un país con profundas desigualdades territoriales.
La madre, que ha criado sola a su hijo durante años, finalmente obtiene un reconocimiento judicial que visibiliza su lucha y garantiza el sustento adecuado para su hijo.