

Por: Bache3000
El concejal Leandro Costa Brutten señaló que "la situación de la fauna urbana en San Carlos de Bariloche es muy grave. Basta recorrer cualquier lugar de la ciudad para justamente tener la problemática de que perros callejeros o perros que salen de distintos lotes que no tienen el cercado correspondiente intentan morderte o te hacen pasar un momento muy complicado".
Costa Brutten identificó dos mecanismos fundamentales para abordar la problemática: el control municipal a través de inspectores y los programas permanentes de castraciones y vacunación en los barrios. Sin embargo, destacó que "la más importante es la tenencia responsable", recordando que la Ordenanza 1931 regula todo lo relacionado con la sanidad animal en Bariloche.
Por su parte, el concejal Facundo Villalba afirmó que la solución debe ser más radical: "Se tienen que realizar campañas de castración compulsiva, que tienen que pasar cierto umbral. Esto es científico, tiene que pasar cierto umbral a partir del cual empiezas a ver resultados en la próxima generación". Villalba explicó que el modelo actual de castración voluntaria no resuelve el problema, ya que los principales causantes son los perros "semi callejeros" que tienen un lugar donde alimentarse pero deambulan libremente por las calles.
"Perro que encontrás en la calle, o lo guardás un tiempo hasta que alguien lo venga a reclamar, o lo castras y lo volvés a devolver a la calle, no hay otra forma", explicó, proponiendo quirófanos móviles que recorran todos los barrios para castrar perros sin correa encontrados en la vía pública.
La concejala Julieta Wallace fue breve pero precisa: "La presencia en la calle de perros sueltos es un problema que requiere de voluntad política y recursos específicos para tratarlo. Se necesita personal idóneo, una campaña de esterilización, capacitación, difusión, y trabajo constante con las Juntas Vecinales". Wallace insistió en que "sin voluntad política ni recursos no hay control de fauna urbana".
Un estudio reciente, que contó con la participación de 44 voluntarios que realizaron 196 recorridos por la ciudad, reveló que la mayor concentración de perros sueltos se registra en los barrios más vulnerables, sumando otro factor de riesgo para estos sectores ya afectados por múltiples carencias. La cifra de más de 36.000 perros vagabundos en Bariloche refleja la magnitud de un problema que requiere atención urgente.
Un dato significativo del estudio es que en todos los niveles socioeconómicos, la mayoría de los perros no presentaba signos de tener dueño, lo que según los investigadores "es un llamado de atención a los tutores de cada animal", advirtiendo contra la estigmatización de los "perros callejeros".
El estudio recomienda que las autoridades sanitarias utilicen estos datos para dirigir estratégicamente los quirófanos móviles de castración y reforzar las campañas de tenencia responsable de mascotas en las zonas más afectadas.