viernes 13 de febrero de 2026 - Edición Nº365

El Bardo de Siempre | 28 ene 2026

EN UN MODELO "ECONÓMICO FRÁGIL"

Río Negro: un índice revela que el salario público opera como "variable de ajuste estructural"

Un informe del observatorio DosNueveVeinte expone con datos oficiales la situación del sistema salarial rionegrino de cara a la paritaria docente: los sueldos estatales perdieron hasta 8% contra la inflación desde diciembre de 2023, están por debajo de la línea de pobreza y el mercado privado provincial no compensa ese deterioro. La comparación con Neuquén evidencia la debilidad productiva local.


Por: Bache3000

La negociación paritaria que comenzará a fin de mes con los docentes rionegrinos se desarrollará bajo una condición que rara vez se explicita con precisión: el sistema salarial provincial atraviesa una situación de "tensión estructural alta". No es una frase política ni una consigna sindical, sino la clasificación técnica que arroja el Índice Integral de Sustentabilidad Salarial (IISS-RN), una herramienta desarrollada por el observatorio DosNueveVeinte que analiza con estadísticas oficiales la relación entre salarios públicos, mercado laboral privado y estructura económica.

El diagnóstico es contundente: en Río Negro, el salario estatal funciona como "variable de ajuste estructural". Esto significa que absorbe los desequilibrios fiscales a costa del ingreso real de los trabajadores, sin que exista un mecanismo que compense esa pérdida. El primer dato revelador surge de comparar diciembre de 2023 —inicio del actual ciclo económico nacional— con diciembre de 2025: el salario público rionegrino registra una brecha negativa de entre 7% y 8% frente al Índice de Precios al Consumidor. Esa pérdida no responde a un mes aislado, sino a una secuencia prolongada de períodos sin recomposición plena. Enero de 2026 profundiza esa dinámica: con una inflación del 2,8% y sin actualización salarial, el rezago vuelve a ampliarse.

Pero hay un dato aún más grave. El salario testigo provincial actual es de $1.237.202, mientras que la Canasta Básica Total para una familia tipo alcanza los $1.308.713. Esto significa que el ingreso estatal promedio cubre apenas el 95% del umbral de pobreza. Dicho de otro modo: el salario público en Río Negro está por debajo de la línea de pobreza, incluso antes de considerar gastos extraordinarios como alquiler o endeudamiento.

El análisis del IISS-RN no se limita al sector público. El índice incorpora un segundo componente clave: la capacidad del mercado laboral privado para compensar el ajuste estatal. Y aquí los números vuelven a ser elocuentes. En Río Negro, el salario promedio del Top 10 de ramas del empleo privado registrado es de $2,09 millones. En el resto de la Patagonia, ese promedio trepa a $3,96 millones. En términos relativos, el salario privado rionegrino equivale a apenas el 53% del promedio regional.

A esto se suma un problema estructural: el 63% del empleo privado registrado en la provincia se concentra en sectores de baja complejidad y baja productividad. En provincias como Neuquén o Santa Cruz, en cambio, los sectores de mayor productividad explican más del 50% del empleo. El mercado privado rionegrino, lejos de amortiguar el ajuste del salario público, lo reproduce y amplifica. Esta combinación —salario público rezagado y mercado privado débil— es lo que explica la clasificación de "tensión estructural alta". No hay un sector que compense al otro. El ajuste que absorbe el salario estatal no encuentra respaldo en una economía privada dinámica, sino que se reproduce en un entramado productivo de baja productividad.

El contraste con Neuquén permite objetivar la diferencia. En la provincia vecina, los salarios estatales están indexados al IPC mediante acuerdos automáticos. Durante 2025, los docentes neuquinos acumularon ajustes del 7,9% solo en el último trimestre, con actualizaciones trimestrales regulares. Ese esquema no es solo una decisión paritaria: es posible porque existe un mercado privado con salarios significativamente más altos y una estructura productiva capaz de sostenerlos. En Neuquén, el 50% del empleo privado se concentra en sectores de alta complejidad vinculados a la industria hidrocarburífera. Esa fortaleza productiva permite que el ajuste no se traslade íntegramente a los trabajadores estatales.

En Río Negro, en cambio, el gobernador Alberto Weretilneck ha planteado explícitamente que la discusión salarial debe atarse a la recaudación provincial. Y los números de recaudación tampoco acompañan: durante 2025, la Agencia de Recaudación Tributaria provincial solo superó a la inflación en dos meses. En ocho de los diez meses restantes, la recaudación perdió o empató en términos reales, con una dinámica errática y sin tendencia de crecimiento sostenida. En enero, la recaudación creció 19,7% y ganó frente a una inflación del 2,2%. Pero en febrero cayó 24,1% con una inflación del 2,4%. En marzo volvió a perder (-5% contra 3,7% de inflación), en abril ganó (+18% contra 2,8%), y así sucesivamente, sin patrón estable. Atar la paritaria a esa variable, advierte el informe, no estabiliza salarios: institucionaliza la pérdida real recurrente.

El índice utiliza una escala sintética donde Neuquén representa el valor 100 como benchmark regional. Río Negro obtiene 42 puntos sobre 100 en enero de 2026, con tendencia de "deterioro sostenido". El Módulo A, que mide el rol del salario público, marca 35/100, clasificándolo como "variable de ajuste estructural". El Módulo B, que evalúa la capacidad del mercado privado, alcanza 50/100, con "capacidad compensatoria limitada". La combinación de ambos módulos determina el Módulo C, que clasifica el estado del modelo socioeconómico provincial como "frágil" con tendencia de persistencia.

El informe de DosNueveVeinte es categórico en su conclusión: la paritaria que se abre no pone en juego solo porcentajes. Pone a prueba un modelo político-económico que, tras más de una década de vigencia, muestra límites claros: salarios públicos por debajo de la pobreza, un mercado privado incapaz de compensar y una recaudación insuficiente para normalizar el régimen salarial. "El resultado no describe una coyuntura transitoria, sino un modelo socioeconómico frágil, con deterioro estructural sostenido", resume el documento. La discusión que plantea trasciende la negociación inmediata: si ese límite se asume como destino inevitable o se revisa como problema estructural que requiere soluciones de fondo.

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