Por: Bache3000
En medio de las tensiones políticas con el Concejo y el gremio municipal, el intendente Walter Cortés dedicó parte de la entrevista con Bache3000 a enumerar las obras que considera el núcleo duro de su gestión. El mensaje era claro: mientras la oposición debate, el Ejecutivo ejecuta. "Yo lo que creo es que uno cuando viene al poder tiene que venir a trabajar, a arremangarse", sentenció, antes de desgranar un extenso listado de proyectos en marcha.
El primer logro que destacó fue el pavimento, una promesa que según él muchos consideraban imposible de cumplir. "Nadie creía que yo iba a hacer pavimento. Ya llevamos casi 45 cuadras hechas de pavimento. Nadie creía eso. Nadie decía: 'No, esto es un loco', y lo estamos haciendo", afirmó con satisfacción.
Pero Cortés no se conformó con mencionar la cantidad de cuadras sino que puso el acento en la calidad constructiva. "La obra que estamos haciendo nosotros lleva 22 centímetros de hormigón, H30. Ese hormigón debe durar no menos de 40 años", precisó, contrastando implícitamente su trabajo con lo que considera "obras truchas" de gestiones anteriores.
Al proyectarse hacia una eventual reelección en 2027, el intendente volvió sobre este punto con una metáfora contundente: "Algunos pintan las calles, otros hacen una capita de asfalto y la cobran un montón. Eso no es obra, eso es una farsa, es reírse del pueblo". Para Cortés, la diferencia entre gestión seria y simulacro se mide en centímetros de hormigón y años de durabilidad.
El segundo gran anuncio fue la construcción de natatorios municipales, un proyecto que el intendente aseguró ya está en marcha. "Nadie cree que yo voy a hacer los natatorios, y yo ya estoy empezando a abocar para hacer un natatorio. Lo voy a hacer, un natatorio", prometió, aunque sin precisar plazos ni locaciones.
La iniciativa se complementa con la instalación de gimnasios en distintos barrios de la ciudad. "Tengo tres gimnasios comprados. Vamos a poner los gimnasios. Ya están haciendo, tenemos uno casi terminado, va a empezar ahí en el barrio Arrayanes, ahí vamos a instalar un gimnasio", detalló, apuntando a generar espacios de recreación en zonas periféricas.
El horizonte de Cortés incluye también el techado del Centro de Convenciones y la construcción del Arena Bariloche, un recinto para espectáculos masivos que permita atraer eventos en temporada baja. "Estoy buscando a alguien que pueda hacernos el Arena Bariloche, para poder traer en baja temporada espectáculos donde pueda haber turismo", explicó.
Como ejemplo de esta estrategia mencionó el motocross que se realizará en marzo en el Pidua, un evento pensado para "reemplazar un poco el bajón de la baja temporada". La idea es armar "una contra temporada con muchas actividades dirigidas" que permitan sostener la actividad económica más allá del invierno y el verano.
Un hito administrativo que Cortés destacó especialmente fue la transferencia de la avenida Bustillo a la órbita municipal. "Hoy nos trasladaron la calle Bustillo a nosotros y tenemos que mantenerla bien, porque esa calle es el corazón de la ciudad", afirmó, asumiendo la responsabilidad de conservar la principal arteria turística de Bariloche.
El desafío no es menor: la Bustillo es una ruta que atraviesa buena parte de la oferta hotelera y gastronómica de la ciudad, y su estado de mantenimiento impacta directamente en la imagen que Bariloche proyecta a los turistas. "Es una ruta que la visita todo el turismo y también nuestra gente", reconoció el intendente, consciente de que cualquier deterioro será rápidamente visible.
Otro anuncio relevante fue la inminente licitación para el tratamiento del vertedero municipal, un tema que ha generado quejas de vecinos y críticas de concejales. "Estamos ahora en la próxima sesión, ya tienen los pliegos de licitación del vertedero para empezar a ordenar eso", adelantó Cortés.
Consultado sobre las denuncias de vecinos por el humo y los malos olores, el intendente no apuntó contra la situación estructural sino contra lo que calificó como "sabotaje". "¿Sabe qué me preocupa? La mala fe que hay de tipos que van a incendiar. Ayer fueron dos tipos mandados a incendiar para generarme a mí un perjuicio. Si le generan perjuicio a la gente que vive ahí", denunció, sin aportar pruebas ni identificar a los supuestos responsables.
Según su visión, el problema del vertedero se resolverá cuando finalmente se implemente el tratamiento de residuos. "Vamos a tratar la basura. Por fin, de una vez por todas, con las empresas, vamos a tratar la basura", prometió, anticipando que el procesamiento permitirá reducir significativamente el volumen de desechos.
Cortés también advirtió que será "cortante y tajante" con municipios vecinos que utilizan el vertedero de Bariloche sin aportar al sistema. "Voy a ser tajante con aquellos que no son de Bariloche y que tiran la basura acá, tanto sea Dina Huapi como el aeropuerto Dos Mil", anticipó, sugiriendo que planea cobrarles por el servicio o directamente impedirles el acceso.
Este punto generó una reflexión más amplia sobre la relación con jurisdicciones vecinas. "Hay gente que tira basura acá, que por un lado dice: 'No, yo no soy de Bariloche', pero sí me tiran la basura, porque son de Bariloche, ¿cómo es el tema? ¿Me paga los impuestos o no?", cuestionó, planteando la necesidad de un esquema más claro de financiamiento regional para el tratamiento de residuos.
El intendente proyectó además una segunda etapa de gestión de residuos más ambiciosa: "Si logramos poner un horno, poder extinguir todo, sería lo mejor. Pero vamos a empezar a hacerlo, de a poco lo vamos a empezar a hacer", adelantó, mencionando la posibilidad de incineración controlada como solución definitiva.
Otro anuncio que Cortés repitió en distintos momentos de la entrevista fue la reactivación de Isla Huemul como atractivo turístico bajo gestión municipal. A diferencia de Cerro Catedral, donde heredó una concesión extensa, en este caso el municipio mantendría el control directo del recurso.
"La isla Huemul la vamos a explotar, va a ser municipal. Lo único que voy a concesionar es el viaje, los barquitos que vayan. Y por ahí concesionamos también la comida, el paseo", explicó, dejando en claro que el modelo será de participación privada acotada en servicios específicos, sin ceder la titularidad del recurso.
Al final de la entrevista, consultado sobre una eventual reelección, Cortés volvió sobre su concepción del tiempo en la política. "Las grandes obras se hacen con el tiempo. Nadie sopla y hace botellas", sentenció, apelando a un refrán popular para justificar la necesidad de continuidad.
Según su razonamiento, obras como el pavimento de alto espesor requieren inversión sostenida en el tiempo, y verlas completadas y funcionando es parte de la satisfacción de gobernar. "Si uno hace una obra, va a querer verla brillar. Si uno lo hace en menor tiempo, por supuesto que el objetivo está cumplido", reflexionó, dejando abierta la posibilidad de buscar un nuevo mandato pero condicionándola a los resultados concretos de su gestión actual.