Por: Bache3000
Cuatro días de audiencias ciudadanas, decenas de expositores y una sala que no se vació. Vecinos, médicos, ingenieros, biólogos y la Defensora del Pueblo se turnaron para decir, con datos y con experiencia propia, lo mismo: el basural enferma, el pliego solo no alcanza y la provincia no puede seguir mirando para otro lado. Los concejales Gerardo Del Río, Facundo Villalba, Leandro Costa Brutten y Roxana Ferreyra siguieron la jornada completa, junto a la legisladora provincial Marcela González Abdala.
La médica generalista Luciana Capozzi, que se formó en el barrio 34 Hectáreas —pegado al basural—, abrió la jornada con una imagen que resumió todo: una madre le decía que cuando aparecían ratas en el centro de salud, "usted los corre con las patitas y las ratas se van". Capozzi, del Instituto de Salud Mental de la Universidad Nacional de Rosario, usó ese relato para fundamentar un argumento técnico. El metano que emiten los basurales representa entre el 17 y el 20 por ciento de la emanación total de ese gas a nivel nacional, se combina con los rayos ultravioletas para generar ozono troposférico y libera dioxinas clasificadas como cancerígenas por la Agencia Internacional de Investigación para el Cáncer. "No pueden haber personas sanas en territorios enfermos", sostuvo.
Mariana Minuth, Defensora del Pueblo de Bariloche, presentó la actuación 4 de 2025 que la institución lleva sobre la problemática y reveló que el Ejecutivo municipal no respondió ninguno de los pedidos de informe enviados. El único contestado llegó desde el Departamento de Acción Social. Sin embargo, Rowin —la empresa contratada por el municipio para operar equipos en el vertedero— sí respondió y fue enfática: su rol se limita a proveer maquinaria pesada, sin incumbencia en el plan de mitigación ambiental ni en las decisiones de tratamiento de residuos. Más aún, Rowing indicó que ha presentado diversas propuestas para mejorar la disposición de residuos, que "hasta la fecha no han sido retenidas". Minuth se preguntó por qué esas propuestas no están sobre la mesa. También informó que en marzo llevó la problemática al primer plenario de la Asociación de Defensores y Defensoras del Pueblo de la República Argentina, que emitió un comunicado desde Catamarca señalando que el problema "constituye una necesidad impostergable" y que existen "marcos normativos claros y herramientas jurídicas suficientes para avanzar en soluciones concretas". "Pareciera que todo el país ve la problemática menos en nuestra propia ciudad", resumió, citando palabras del concejal Costa Brutten.

Rocío Ayelén Martín, vecina del barrio 29 de Septiembre que vive hace diez años a metros del vertedero, contó cómo llegó a involucrarse: una invitación del Centro de Salud 24 Hectáreas la llevó a conocer el informe Montañas de residuos y percepción de la salud de los barrios lindantes al vertedero municipal. Allí descubrió que las enfermedades que ya padecía su hija de seis años —broncoespasmos, dermatitis atópica y escabiosis— figuraban entre las patologías asociadas a la exposición al basural. "Jamás habría relacionado estas enfermedades con el vertedero", dijo.
El ingeniero químico Raúl Weinstein, que desarrolló tecnología de tratamiento de biomasas en la UBA y trabajó en proyectos similares para La Matanza, planteó que Bariloche está "mordiendo la cola" y que el verdadero nudo no es la falta de ideas sino la ausencia de coordinación entre el problema y las soluciones disponibles. "Si esperamos que venga el cheque de afuera, no va a venir nunca", advirtió, y describió una solución con factibilidad técnica demostrada que presentó en Ecuador y homologó en la provincia de Buenos Aires.

Desde la Junta Vecinal Bahía Azul, una vecina que asistió en representación de Carlos Botelli —quien no se encontraba bien de salud— leyó un documento votado en asamblea el sábado previo. El barrio exige el cumplimiento de la ordenanza de cierre y remediación y rechaza extensiones de diez años. Propone la conformación de una comisión de trabajo efectiva y transparente que incluya al Foro de Juntas por el Ambiente. "Las soluciones existen, pero requieren decisión política, transparencia y participación real", cerró el texto.
Eric Guerrero, que se presentó como vendedor y no como técnico, ofreció una síntesis clara del problema estructural: Bariloche tiene dos problemas mezclados, el pasivo ambiental acumulado y el flujo diario de residuos que sigue llegando sin un sistema que lo procese. Señaló que la gestión operativa puede cambiar sin grandes obras —reducir el frente de descarga, cubrir, controlar lo que entra, comenzar a separar— y que la solución ya existe en la ciudad, entre organizaciones que trabajan de manera desarticulada. "No se trata de elegir una solución y descartar el resto", dijo, y propuso integrar "los tuyos, los míos y los nuestros": los proyectos del Ejecutivo, los de los vecinos y los que se construyan en conjunto.

Manuel Krause, presidente del Centro de Estudiantes de la Universidad Nacional de Río Negro y estudiante de Antropología, identificó tres problemas concretos: el político, los actores ausentes y la cuestión normativa. Sobre el primero, cuestionó que el intendente Walter Cortés aprovecha las notas periodísticas para confrontar en lugar de proponer soluciones. Sobre los actores ausentes, señaló a las empresas hoteleras y gastronómicas, que generan toneladas de residuos sin separación previa, y al Poder Judicial, que no se presentó en ninguna de las jornadas y que, según dijo, "propone mantener el vertedero diez años más con un presupuesto de veinte mil millones de pesos". Sobre el gobierno provincial, fue directo: "El gobernador, tarde o temprano, tiene que hacerse cargo."
La bióloga y docente Carolina Coulin repasó los pasos técnicos de un sistema de gestión integral de residuos y los doce mensajes clave de ONU Medio Ambiente para tomadores de decisiones de América Latina. Señaló que las celdas construidas en 2014 dentro del vertedero resultaron "ineficientes e insuficientes" y que la disposición final debe relocalizarse. También cuestionó que cada vez surgen más organizaciones de recicladores mientras la municipalidad hace "cada vez menos" por la gestión de residuos. La legisladora del PRO Martina Lacour, que expuso como representante del circuito andino, comparó el modelo suizo —donde quien contamina paga y el reciclable se recolecta gratis— con la situación local y señaló que el Banco Mundial, la CAF y otros organismos están dispuestos a financiar soluciones de este tipo.

El cierre de la jornada quedó en manos de la Defensora del Pueblo, que tomó la palabra una segunda vez para plantear una dimensión institucional que consideró ausente en el debate. Señaló que el pliego solo no alcanza y que debe complementarse con acuerdos entre el Ejecutivo y el Legislativo, con campañas de separación en origen, con una secretaría municipal dedicada exclusivamente al ambiente y con la convocatoria formal a los seis legisladores provinciales que representan a Bariloche. "Que sea a largo plazo no quiere decir que no sea con celeridad. Con celeridad, pero sin desesperación", concluyó.