domingo 19 de abril de 2026 - Edición Nº430

El Bardo de Siempre | 19 abr 2026

INFORME PERIODÍSTICO

El bolsillo que no llega a fin de mes: en Río Negro, el salario corre de atrás

10:07 |Un índice presentado en el programa LUVER de FM De la Costa (Viedma) reveló que abril profundizó el desacople entre inflación y actualización salarial en la provincia, con el IPC en su valor más alto del último año y los sueldos estatales sin movimiento.


Por: Bache3000

El Índice Integral de Sustentabilidad Salarial (IISS) de abril ubicó a Río Negro en 43 puntos sobre 100, registrando una caída respecto del mes anterior y consolidando una tendencia preocupante: los salarios de la provincia se estancan en niveles de fragilidad estructural mientras los precios siguen escalando.

El diagnóstico central del informe es contundente. En abril, el Índice de Precios al Consumidor trepó al 3,4%, el registro más alto de los últimos doce meses, mientras que los salarios estatales no registraron ninguna actualización. La razón es el esquema bimestral acordado en la paritaria provincial, que genera un intervalo de tiempo en el que los ingresos permanecen congelados aunque los precios no lo hagan.

Esa combinación tuvo un efecto inmediato y directo sobre el poder adquisitivo de los trabajadores del Estado provincial: una pérdida real de capacidad de consumo que el informe denomina "descalce temporal", y que en la práctica significa que el salario llegó a abril valiendo menos que en marzo, sin que ningún mecanismo formal lo compensara.

Desde el Laboratorio 2920 advirtieron que los pagos extraordinarios abonados durante el mes no modifican ese diagnóstico de fondo. Tanto la segunda cuota del bono de 125.000 pesos como el pago de la ayuda escolar son compensaciones no remunerativas, es decir, no se incorporan a la base de cálculo del salario ni alteran su estructura. Son, en el mejor de los casos, un alivio transitorio sobre una herida estructural. "Cuando el salario se actualiza después de la inflación, el sistema siempre corre de atrás", sintetizó el periodista Gonzalo Santos durante la presentación del informe. 

 

La brecha con Neuquén, el espejo incómodo

El informe también corrió el foco más allá del empleo público para retratar un problema más profundo en el mercado laboral privado. Según datos procesados a partir del Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial y el Sistema Integrado Previsional Argentino (OEDE–SIPA), el salario promedio en las diez ramas que concentran la mayor parte del empleo privado en Río Negro ronda los 1,60 millones de pesos mensuales, mientras que en Neuquén ese número asciende a 3,44 millones, más del doble.

La brecha con Neuquén no es solo salarial sino estructural. En la provincia vecina, el 63% del empleo privado se concentra en sectores de alta productividad, frente a apenas el 31% en Río Negro. Esa diferencia en la composición de las economías determina directamente la masa salarial total y, por lo tanto, la recaudación impositiva provincial y la capacidad fiscal del Estado para sostener sus propios compromisos de pago. "El problema no es solo cuánto se paga, sino qué tipo de economía está detrás de esos salarios", señalaron desde el Laboratorio.

El IISS se define como un índice sintético que integra tres dimensiones: la evolución del salario estatal, la capacidad del mercado laboral privado para generar ingresos y la tensión entre esos dos planos. Se construye con datos oficiales del INDEC y del OEDE–SIPA, mediante ponderaciones propias del Laboratorio 2920 que combinan nivel salarial, estructura de empleo y dinámica de actualización. Su resultado busca expresar, en un único número, qué tan sostenible es el sistema salarial de la provincia en términos estructurales y no coyunturales.

La conclusión del informe de abril no deja margen para el optimismo de corto plazo. Mientras la estructura productiva de Río Negro no incremente su nivel de complejidad y los sectores de mayor remuneración no ganen participación en el empleo total, la masa salarial tendrá un techo bajo y el sistema seguirá operando en condiciones de fragilidad, independientemente de los bonos, compensaciones o ajustes que se implementen en el mientras tanto. El problema, en definitiva, no es de ritmo sino de estructura, concluye el informe. 

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