Por: Bache3000
El dato emerge en un contexto nacional adverso, marcado por el impacto de las políticas económicas del gobierno de Javier Milei sobre la actividad y el mercado laboral. Solo cuatro provincias del país lograron sostener o aumentar el empleo formal: Río Negro, Neuquén, San Juan y Santiago del Estero. El resto del mapa productivo muestra pérdidas que van desde las 500 hasta las más de 23.000 fuentes de trabajo. Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires concentraron las caídas más pronunciadas, con 23.300 y 23.000 puestos menos respectivamente, seguidas por Chubut, Mendoza, Santa Cruz y Salta, que también registraron retrocesos significativos.
En ese escenario, el crecimiento rionegrino se sostiene en el avance de sectores como la energía, la minería y las economías regionales, que vienen traccionando inversión y actividad en distintos puntos del territorio provincial. El desarrollo energético, en particular, no solo genera empleo directo sino que permite financiar obras e impulsar otros sectores de la economía local.
El gobierno provincial también apunta a que esos empleos queden en manos de los propios habitantes de la provincia. La Ley 80/20, vigente en el ámbito de las obras y proyectos provinciales, establece que ocho de cada diez puestos deben ser ocupados por trabajadores rionegrinos.
El gobernador Alberto Weretilneck reconoció que los resultados todavía no se sienten en todos los hogares, pero reivindicó el rumbo. "Detrás de cada número hay un rionegrino que hoy tiene una nueva oportunidad y un futuro que empieza a tomar forma. Río Negro será protagonista de la Argentina que viene", afirmó.