miércoles 22 de abril de 2026 - Edición Nº433

Sólo el vecino salva al vecino | 22 abr 2026

PATRIA SÍ

"La patria tiene que volver a sentirse": el Sanjo izó su primera bandera en el alto de Bariloche

17:29 |Con veteranos de Malvinas, una banda militar y centenares de vecinos, la organización marcó el inicio de la construcción de lo que será una Escuela-Fábrica en el Barrio Omega.


Por: Bache3000

El cielo azul del alto de Bariloche fue testigo este miércoles de una ceremonia que, según quienes la vivieron, difícilmente se olvide. En la Pampa de Buenuleo, en uno de los puntos más elevados del Barrio Omega, la Fundación San José Obrero izó por primera vez una bandera argentina sobre el primer edificio de lo que será su futura Escuela-Fábrica. No había protocolo. Tampoco formalidades. Había gente.

Estudiantes, trabajadores, docentes, empresarios, veteranos de Malvinas y vecinos del barrio se reunieron bajo el sol otoñal mientras la Banda Militar de Montaña Juan Domingo Perón ejecutaba el himno nacional. El escenario, todavía a medio construir —contenedores apilados, estructuras metálicas, troncos apilados en el piso— no impidió que el momento tuviera el peso de algo fundacional.

"Izamos la bandera porque creemos en eso, no porque debamos hacerlo", dijo Matías Fernández Herrero, integrante de la fundación. "Lo compartimos con veteranos porque creemos en ellos, no porque debamos hacerlo. Cantamos el himno porque queremos hacerlo, no porque debamos hacerlo."

La Fundación San José Obrero viene trabajando hace tiempo en el Barrio Omega con una apuesta que combina educación y trabajo como herramientas de transformación social. El proyecto de Escuela-Fábrica que comenzó a tomar forma este miércoles contempla capacitaciones técnicas, una escuela secundaria para jóvenes y otra para adultos, espacios para cooperativas de trabajo y una fábrica de viviendas prefabricadas orientada a atender el déficit habitacional de la ciudad.

Entre los presentes estuvieron también referentes de instituciones como INTA, CONICET e INVAP, cuya participación Fernández Herrero destacó como parte del tejido de vínculos que la fundación busca construir. "Amigos de otras instituciones increíbles que tiene nuestra ciudad, con su aún más increíble gente", señaló.

El acto, sin embargo, excedió lo institucional. Quienes participaron describieron un momento cargado de emoción, en el que la bandera flameando sobre los cerros nevados funcionó como símbolo de algo más amplio: la posibilidad de sentir pertenencia y construir comunidad en un barrio donde, como señaló el propio Fernández Herrero, los vecinos "pocos lugares tienen para reconocerse, quererse y construir".

"La patria a fin de cuentas es una comunidad ampliada, y la comunidad es una familia ampliada", reflexionó. "La educación, el trabajo, la familia; son indispensables para construir comunidad y poder pensar un futuro positivo."

Lo que se izó este miércoles en la Pampa de Buenuleo fue, en sus palabras, "el comienzo de un nuevo camino con muchísimo por delante". La bandera quedó ondeando sobre el primer edificio. El resto está por construirse.

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