Por: Bache3000
La legisladora rionegrina Roberta Scavo (CC ARI) presentó un proyecto de ley para establecer un marco normativo sobre el uso de dispositivos digitales, inteligencia artificial y tecnologías emergentes en las escuelas de la provincia. La iniciativa no busca expulsar la tecnología del aula, sino fijar reglas claras sobre cuándo, cómo y para qué puede usarse.
El texto prohíbe de manera terminante que los alumnos del nivel inicial y primario utilicen sus dispositivos personales durante la jornada escolar, con excepciones puntuales vinculadas a la salud, la accesibilidad o actividades planificadas y supervisadas por el docente. En el nivel secundario, el uso del celular en clase quedará habilitado únicamente cuando el educador lo disponga con un fin pedagógico concreto.
Sobre la inteligencia artificial, el proyecto traza una línea específica: queda vedado su uso cuando reemplace de manera generalizada la producción intelectual de los estudiantes, cuando impida verificar si los alumnos realmente aprendieron, o cuando vulnere la privacidad, introduzca sesgos discriminatorios o comprometa la validez de las evaluaciones. En todos los casos, la normativa exige mediación institucional para incorporar cualquier tecnología emergente.
El proyecto también prohíbe usar dispositivos para grabar, fotografiar o difundir imágenes dentro de los establecimientos sin autorización, y veda explícitamente su empleo como herramienta de acoso, intimidación o discriminación.
Para fundamentar la iniciativa, Scavo se apoya en informes de la UNESCO y la OCDE que advierten que el uso intensivo de pantallas en el aula sin orientación pedagógica se asocia a una caída en el rendimiento académico, especialmente en lectura y matemática. El proyecto reconoce la digitalización creciente de la vida de niños y adolescentes, pero sostiene que la incorporación tecnológica debe estar al servicio del derecho a una educación de calidad y no en su detrimento.