Por: Bache3000
La noticia es repetida. Siempre la misma. Parece ser que no hay autoridad nacional competente a la que le importe que las imágenes del estado deplorable en que se encuentran los sanitarios del lado argentino del paso Cardenal Samoré se viralicen y den vergüenza, propia y ajena.
Propia porque está en nuestro país, ese que tanto amamos y del cual nos jactamos, sobre todo en vísperas del Mundial. El fútbol nos hace más argentinos, increíblemente.
Pero a la hora de las responsabilidades, ese nacionalismo fanático se pulveriza.

Hace mucho tiempo que esos baños son una vergüenza. No solo para los residentes de ambos países que transitan durante todo el año hacia un lado y hacia el otro, sino también para los miles de turistas que eligen la Patagonia argentina y chilena para pasar sus vacaciones, recorrerla, descubrirla y llevarse los mejores recuerdos de una región maravillosa por su naturaleza, única en el mundo.
Sin embargo, en el año 2026, la Argentina brinda un servicio deplorable y calamitoso para algo tan básico y biológico como el requerimiento humano de ir a hacer sus necesidades.

Este estado de los baños del paso Cardenal Samoré ya lleva varias gestiones nacionales. Con Macri, con Alberto y también con Milei, parece que no hay ideologías ni banderas políticas a las que les importe la calidad de dicho servicio y la imagen que nuestro país brinda en esta temática.
Semanalmente llegan numerosas fotos a nuestras redes denunciando y mostrando la situación descripta, la cual no hace falta ni escribir, ya que las fotos hablan por sí solas.
Esos sanitarios, tanto de damas como de caballeros, cada día están peor.
Pero lo más triste es que a nadie con la autoridad competente parece importarle.
