Por: Bache3000
Un Tribunal provincial condenó a Fernando Ñancufil y a Laureano Cañuqueo por el robo agravado cometido el 10 de abril de 2025 contra un hombre de 75 años en el barrio barilochense. El caso se resolvió mediante un juicio abreviado presidido por el juez Bernardo Campana, con intervención de los vocales Gregor Joos y Marcos Burgos, a partir de un acuerdo alcanzado entre la fiscalía y las defensas de los imputados.
Según la fiscalía, los dos hombres ingresaron por el portón del domicilio ubicado en calle Curuzú Cuatiá aprovechando que el propietario estaba entrando a su casa. Adentro, interceptaron a Hernán Echeverría, lo golpearon en reiteradas oportunidades y lo maniataron con precintos hasta dejarlo inconsciente, sustrayéndole una billetera con documentación, tarjetas y 500.000 pesos en efectivo. Para escapar, escalaron más de dos metros usando un vehículo como apoyo, treparon al techo del garage y saltaron a la vía pública, huyendo a pie.
La fuga fue parcialmente frustrada por personal de la Comisaría Segunda. Los agentes Rifo y Acosta detectaron a los sospechosos en calle 25 de Mayo y comenzaron una persecución que los llevó a través del descampado conocido como La Pampita.
Los imputados intentaron escapar a bordo de un Fiat Cronos con chapas patentes robadas y vidrios polarizados con la numeración tapada con cinta, pero abandonaron el vehículo casi de inmediato y continuaron a pie. Cañuqueo fue detenido en calle Curuzú Cuatiá al 64 con colaboración de Gendarmería, mientras que Ñancufil logró subirse a un Mercedes Benz negro que lo estaba esperando y se dio a la fuga.
La investigación que siguió fue determinante para identificar a Ñancufil como el segundo autor. El análisis forense del teléfono secuestrado en el auto abandonado permitió cruzar datos con cuentas de Mercado Pago e identificar a Ñancufil como el contacto guardado bajo el alias "Locomix". Las conversaciones de WhatsApp del día previo revelaron que la banda había planeado el asalto con anticipación y que al menos otras dos personas participaron sin haber sido identificadas.
La evidencia incluyó además una fotografía tomada media hora antes del hecho, hallada en el teléfono, en la que ambos condenados aparecen con las mismas prendas que se ven en las filmaciones del asalto. A eso se sumaron las pericias médicas que certificaron las lesiones sufridas por Echeverría: traumatismo de cráneo y facial, hematoma con cierre del ojo derecho, pérdida de conciencia y amnesia temporal, más precordialgia con arritmia. El informe concluyó que las lesiones fueron de carácter leve.
Al dictar sentencia, el juez Campana valoró el conjunto probatorio reunido por el Ministerio Público Fiscal, incluyendo los videos del lugar, los informes de extracción forense, las declaraciones de los policías intervinientes y la pericia médica. El tribunal también destacó que los damnificados, aunque no se constituyeron como parte, manifestaron su acuerdo con la resolución adoptada. Las defensas lograron que se eliminara el agravante de escalamiento que había sido inicialmente incluido en la acusación.
La sentencia estableció cinco años de prisión efectiva para Fernando Ñancufil, de 37 años, quien además acumuló condena por otros dos hechos anteriores tramitados en legajos separados. Laureano Cañuqueo, de 27 años, recibió tres años y nueve meses de prisión efectiva. Ambos aceptaron la sentencia en la audiencia y renunciaron a los plazos de impugnación, por lo que la condena quedó firme y será remitida a la jueza de ejecución penal.