Por: Bache3000
La seccional Bariloche de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA) reunió el 1° de mayo a sus afiliados en una asamblea extraordinaria que colmó el salón convocado, con la presencia destacada de 49 compañeros llegados desde El Bolsón pese a las dificultades de transporte público. La jornada, que coincidió con el Día Internacional de los Trabajadores, tuvo como eje central el rechazo a la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional y la habilitación formal a los representantes gremiales para presentar acciones legales a nivel nacional.
Ovidio Zúñiga tomó la palabra durante la asamblea y fue quien introdujo la moción que habilitaría esas acciones, y al hacerlo destacó la masividad de la convocatoria como señal del compromiso del sector. "Sin ninguna duda es una satisfacción ver este salón colmado", expresó, y saludó especialmente a quienes viajaron desde El Bolsón para participar. "Cuarenta y nueve compañeros que vinieron de Bolsón demuestra la importancia y el interés que tenemos", afirmó entre aplausos.
Otro trabajador que intervino puso el foco en las consecuencias concretas que la reforma tendría sobre quienes hoy trabajan como eventuales o temporarios. Según su análisis, el nuevo esquema haría prácticamente imposible acceder a temporadas fijas y, más aún, a la efectivización. "Los compañeros nunca van a lograr tener un trabajo efectivo. Siempre van a ir cambiando y siempre favoreciéndose el empleador", denunció, y aclaró que su preocupación no es personal sino generacional: "Ya estoy en las últimas instancias por jubilarme, pero aquí lo que estamos haciendo es pensar en toda la gente nueva."

Una tercera voz apuntó directamente a los derechos adquiridos que la reforma pondría en riesgo, entre ellos el convenio colectivo de trabajo y el banco de horas. "Ya vamos perdiendo un montón, tampoco queremos perder lo que son los derechos adquiridos hasta el momento", sostuvo, y sintetizó el sentir del conjunto: "Esta reforma, en vez de hacer un bienestar para todos, es ir para atrás, retroceder en muchas cosas."
Rasini explicó ante los trabajadores que el carácter soberano de la asamblea no es un detalle menor, sino una decisión estratégica que fortalece la posición gremial frente a cualquier conflicto futuro. "Ya no irían contra una comisión o un secretario general, sino contra una decisión tomada en una asamblea general", afirmó el dirigente, subrayando que cualquier incumplimiento de las condiciones laborales y salariales encontrará respuesta institucional respaldada por el conjunto de los trabajadores.
Rasini fue contundente al describir el impacto específico que la reforma tendría en la región: los convenios colectivos zonales, que establecen derechos tanto salariales como laborales por encima del mínimo nacional, quedarían vaciados de contenido. "Imaginate que quedarían al desamparo total", graficó el secretario general, quien también apuntó contra el modelo de precarización generalizada que, a su juicio, el Gobierno viene aplicando a través del fomento del monotributo y los contratos de horas sueltas en el comercio. "Lo han hecho ir tres horas un día, cuatro horas otro y no completan ni siquiera sacar un salario", describió.
El dirigente también cargó contra la reunión de la CGT del día anterior, que según calificó no estuvo a la altura de las expectativas. "Estábamos esperanzados en escuchar algo más", dijo, y lamentó que las centrales obreras no hayan articulado una respuesta conjunta desde el principio frente a las reformas. Con ese diagnóstico de fondo, Rasini cerró la jornada anticipando que a partir del lunes comienza una nueva etapa de reclamos, con las acciones legales ya respaldadas por la asamblea como primer instrumento concreto de resistencia.
