Por: Bache3000
Dos referentes de la industria del esquí en Bariloche se presentaron ante la Comisión de Turismo y Medio Ambiente del Concejo Deliberante para defender el avance del plan director del Cerro Catedral propuesto por la concesionaria Alta Patagonia (CAPSA). El encuentro, presidido por el concejal Facundo Villalba y con la presencia de Tomás Hercingonja, Julieta Wallace, Samanta Echenique y Roxana Ferreyra, se convirtió en un debate de fondo sobre qué modelo de desarrollo quiere Bariloche para su principal atractivo turístico, a tres semanas de la audiencia pública convocada para el 21 de mayo.
Cristian Dangavs, en representación de la Asociación Empresarial del Área Catedral, y Martín Bacer, presidente de ADIDES y vicepresidente de la entidad mundial del sector para América, expusieron durante más de una hora. Ambos llevan más de cuatro décadas trabajando en el cerro y dijeron haber vivido todas las administraciones y todos los concesionarios que pasaron por la montaña.
Dangavs fue directo en su diagnóstico. Sostuvo que los centros de esquí ubicados a bajas cotas de altura que no tienen fabricación de nieve "están destinados a desaparecer", y que el Cerro Catedral, con su base a mil metros sobre el nivel del mar, es uno de los casos más vulnerables. Recordó que el año pasado, por primera vez en su memoria, no hubo nieve en la cumbre de la montaña, y que la temporada pudo sostenerse únicamente por los cañones instalados entre los 1.400 metros y la base. "Si no hubiésemos tenido esa fabricación de nieve, no hubiésemos dado una sola hora de clase", afirmó.
Para garantizar nieve desde la base hasta la cumbre estimó que se necesitan al menos cien cañones adicionales a los actuales, a un costo de cien mil dólares por unidad. La inversión total rondaría los diez millones de dólares. "Es algo vital y necesario no solo para el cerro, sino para la economía de Bariloche", dijo. Bacer aportó el marco internacional y mencionó el caso de Madonna di Campiglio, en Italia —con trescientos cañones y seis millones de esquiadores por temporada— como modelo de lo que puede lograrse con inversión sostenida. Precisó que ADIDES tiene 6.500 socios formados en más de cincuenta años, con unos 1.400 instructores activos en Bariloche la temporada pasada y una cifra total de entre 2.000 y 2.500 personas en actividad directa en el cerro.
El concejal Villalba planteó el punto que genera más desconfianza en el Concejo: el proyecto de ordenanza que llegará a audiencia pública el 21 de mayo no incluye ninguna mención explícita a inversión en cañones de nieve ni en nuevos medios de elevación. Dangavs reconoció la observación y admitió que esa obligación no está escrita, aunque argumentó que "se cae de maduro", porque ningún inversor inmobiliario en la montaña puede vender una cama de hotel cinco estrellas sin garantizar acceso y nieve. Propuso una fórmula posible: dar los parámetros urbanísticos y, en ese acto, exigir el compromiso formal de fabricación de nieve. "Si no, no avanzamos", planteó.
La concejal Julieta Wallace fue la voz más crítica de la sesión. Sostuvo que el Concejo no puede aprobar una ordenanza sobre la base de compromisos verbales y cuestionó de manera directa tanto al Ejecutivo municipal como a la empresa. "Lo que no puede ser es algo extorsivo. Nosotros no podemos legislar con una extorsión que dice: 'Si aprueban esto, yo invierto, pero no lo firmo en ningún lado'", afirmó. Fue explícita sobre lo que escuchó en conversaciones directas con referentes de CAPSA: la empresa condiciona la inversión en cañones y medios a que salga la ordenanza tal como está redactada. "La empresa está diciendo que para seguir invirtiendo en cañones y medios, quiere que salga la ordenanza así. Eso es la realidad que muchos no quieren decir", señaló.
Wallace también recordó que la prórroga de la concesión hasta 2056 se aprobó sin licitación, cerrándole el juego a eventuales nuevos operadores, y mencionó el caso de Chapelco como contrapunto: San Martín de los Andes llamó a licitación pública, se presentaron tres oferentes y hubo competencia real. Advirtió además que el proyecto sigue incluyendo, en su capítulo ocho, la posibilidad de entregar dominio de tierras —no solo parámetros urbanísticos— y que esa cuestión de fondo tampoco fue resuelta.
Villalba abrió una pregunta más amplia: ¿estamos convirtiendo el modelo económico de la concesionaria en un modelo inmobiliario sin discutirlo? Señaló que el proyecto habla muy poco de hotelería y mucho de desarrollos residenciales, y que la relación entre puestos de trabajo generados por un barrio cerrado y los de un hotel cinco estrellas puede ser de uno a diez o quince. También cuestionó la falta de previsibilidad en el precio del pase de esquí —que varía drásticamente año a año—, lo que desincentiva la planificación de operadores turísticos extranjeros, especialmente brasileños.
Bacer remarcó que en ningún centro de esquí del mundo la venta del pase alcanza para recuperar la inversión y que el modelo siempre depende de ingresos secundarios. Advirtió que el cerro tiene una capacidad máxima de unos 15.000 esquiadores simultáneos con los medios actuales, y que superar ese tope genera largas colas, mala experiencia y pérdida de competitividad frente a Chile y el hemisferio norte.
Todo este debate deberá encauzarse antes de la audiencia pública del 21 de mayo. Wallace fue tajante: el proyecto que hoy existe no responde esas preguntas y el único que puede modificarlo es el Ejecutivo municipal en acuerdo con la concesionaria. "No hay nadie conduciendo este proceso. Son todos parchecitos", concluyó.