viernes 15 de mayo de 2026 - Edición Nº456

El Bardo de Siempre | 5 may 2026

TODO VUELVE

Un viejo proyecto se recicla: el municipio lanza una prueba piloto de separación de residuos en el centro

Bariloche vuelve a intentar lo que ya intentó varias veces: que los vecinos separen la basura en origen. Esta vez, con 22 contenedores automatizados en el microcentro y en el marco de la peor crisis del CRUM en años, la administración Cortés apuesta a un cambio cultural que ninguna gestión anterior logró consolidar.


Por: Bache3000

El municipio de Bariloche pondrá en marcha el próximo lunes 11 de mayo una prueba piloto de separación de residuos en origen en el microcentro de la ciudad, bajo la campaña "Bariloche Responsable". La iniciativa contempla la instalación de 22 contenedores automatizados distribuidos en las calles Quaglia, Villegas, Rolando, Palacios y Beschtedt, entre Moreno y Vicealmirante O'Connor, una zona de alta densidad de vecinos, comercios, hoteles y locales gastronómicos. Los contenedores de tapa verde recibirán residuos secos y limpios, y los de tapa gris, residuos húmedos. A diferencia de esquemas anteriores, no hay días diferenciados de recolección: el retiro se realiza todos los días mediante camiones automatizados, y el cambio exigido es en el origen, es decir, dentro de cada hogar o comercio.

El anuncio llega en un momento de particular tensión en torno a la gestión de los residuos en la ciudad. El CRUM —el vertedero municipal— atraviesa una de sus etapas de mayor exposición pública, con audiencias en el Concejo Deliberante, proyectos de cierre, controversias por el vuelco de residuos sin acuerdo formal con el municipio vecino, y una discusión política que involucra a ambientalistas, legisladores y organismos judiciales. En ese contexto, cualquier medida orientada a reducir el volumen de basura que llega al vertedero adquiere una dimensión que va más allá del gesto administrativo.

Sin embargo, la historia de Bariloche en este terreno es la de promesas repetidas con resultados magros. En 2021, el vertedero de Bariloche fue declarado uno de los 50 mayores basureros del mundo, según CNN, mientras la ciudad recibía cientos de miles de turistas al año sin contar con un sistema integrado y eficiente de gestión de residuos. Fue durante la gestión del intendente Gustavo Gennuso cuando se puso en marcha el programa Bariloche RECICLA, coordinado por la Dirección General de Gobierno Abierto y la Fundación Delterra, que comenzó como plan piloto en los barrios Los Coihues y Las Quintas y se fue expandiendo hacia el casco urbano.

En las dos zonas piloto la tasa de reciclaje se duplicó, y se proyectaba ampliar el programa al 55% de la población para 2025, según consta en los registros de aquella época. Pese a los avances parciales, los especialistas y funcionarios reconocían que los operativos de difusión masiva resultaban caros y poco efectivos, y que los puntos verdes con cartelería para separar por tipo de residuo "no habían funcionado" por deficiencias en la recolección, colapso de contenedores y vandalismo.

Incluso antes de Gennuso, durante la gestión de María Eugenia Martini, Bariloche había lanzado un esquema de separación en origen con recolección diferenciada de húmedos, secos y peligrosos, con la promesa de que para fin de año toda la ciudad realizaría esa tarea. La promesa nunca se cumplió. La planta de tratamiento fue inaugurada en 2015 pero nunca pudo ponerse en funcionamiento al 100% de operatividad, y el modelo ideal que se pensó aún estaba lejos de cumplirse.

Lo que el municipio de Cortés denomina ahora "prueba piloto" tiene, al menos, una diferencia técnica respecto a las anteriores iniciativas: se concentra en una zona de altísima generación de residuos y apuesta a la recolección automatizada diaria, sin depender de días especiales ni de la voluntad vecinal de llevar bolsas a puntos verdes. Desde el Ejecutivo se destaca que el proceso requiere del compromiso de toda la comunidad y que no deben depositarse en los contenedores escombros, restos forestales, electrodomésticos ni objetos de gran volumen, ya que pueden dañar el sistema.

Según especialistas en gestión de residuos, la separación en origen puede llegar a reducir un 20% del volumen total de residuos y facilita el trabajo de las cooperativas, ya que mejora la calidad y cantidad del material recuperable. En una ciudad que genera alrededor de 250 toneladas de basura por día, ese porcentaje no es menor. Pero los antecedentes obligan a la cautela: Bariloche lleva más de una década intentando instalar el hábito de la separación sin lograrlo a escala. La prueba piloto del microcentro será una nueva oportunidad de medir si esta vez el resultado es distinto.

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