Por: Bache3000
Las declaraciones llegan en un momento de tensión interna en Juntos Somos Río Negro: tanto Gennuso como el exvicegobernador Pedro Pesatti quedaron fuera del espacio oficialista, en medio de una guerra fría de meses entre distintos sectores del partido. Desde ese margen, el exintendente barilochense analizó —en su programa de stream que se emite los lunes — los elogios que Weretilneck le dedicó al intendente Walter Cortés tras el desfile del 3 de mayo —al describirlo como el único con "la sintonía de la ciudad"— y leyó en esas palabras una señal de que el gobernador desconfía de sus propios funcionarios, legisladores y estructura partidaria para entender qué ocurre en Bariloche.
El comentario de Weretilneck fue recogido por el periodista Mario Sandoval en una nota posterior al desfile. El gobernador elogió su vínculo con Cortés y lo presentó como su principal interlocutor en la ciudad. Para Gennuso, esa definición tiene una lectura política inevitable. "Teniendo funcionarios provinciales en Bariloche, teniendo legisladores, teniendo ministros, en el único que confía es en el intendente", analizó. "Quiere decir que no tiene ninguna confianza en su propia gente, en su propio partido." Y fue más lejos: "Ya podría prescindir de todos esos funcionarios, porque para qué tenerlos si no confía en ellos."
La reflexión de Gennuso se produce en un contexto de fractura interna que el propio Pesatti hizo explícita públicamente hace pocos días, al afirmar que quedó fuera del oficialismo no por decisión propia sino por una decisión claramente marcada del gobernador. Weretilneck no se hizo cargo de esa lectura, pero la tensión entre ambas versiones dejó en evidencia el estado de las relaciones internas en Juntos.
Para Gennuso, el cuadro es claro: el gobernador "deja de lado a toda su gente de su partido para aliarse con el intendente", mientras los dirigentes propios del espacio "quedan aplaudiendo desde abajo del palco."
El desfile del 3 de mayo, que este año cumplió 124 años, también dejó su propia escena política. Según trascendió, algunos senadores llegaron a empujarse entre sí para ocupar un lugar en el palco oficial y, en medio del forcejeo, no lograron entregar un reconocimiento que habían llevado desde el Senado. "El protagonista es la gente del desfile, no el sector político", cerró Gennuso.