Por: Bache3000
Bache3000 llegó hasta la sede de PAMI del Alto en calle Albarracín 743 para conocer de primera mano la situación que atraviesa la obra social de los jubilados en Bariloche y en todo el país. Fabián Tummino, delegado de ATE en la agencia, recibió al medio y describió un cuadro de desfinanciamiento estructural, cortes prestacionales y una asamblea de jubilados que lleva más de un año reclamando respuestas sin obtenerlas.
La visita de la asamblea de jubilados y jubiladas en lucha no fue casual. Desde hace más de doce meses se reúnen todos los miércoles para exigir mejoras en las prestaciones, y la semana pasada se quedaron en la agencia hasta que el jefe regresó de otras actividades. El resultado fue un compromiso de elevar formalmente una nota presentada con anterioridad, aunque el pedido concreto de la asamblea va más allá: quieren una respuesta por escrito de las autoridades, ya sea del jefe de agencia, del director ejecutivo o de alguno de los responsables institucionales.
"La verdad que es una situación caótica, en lo particular no he vivido nunca una situación como esta en lo prestacional, ya que hace años que estoy", afirmó Tummino. La comparación que hizo remite a los tiempos de las privatizaciones menemistas, cuando se intentó trasladar el servicio al Ministerio de Desarrollo Social. "Lo más parecido es la época del turco, pero hoy lo que vemos es que hay una gran resignación, una gran indiferencia; vemos un montón de jubilados que o se quiebran o te levantan los hombros y se van", señaló.
El diagnóstico de fondo tiene una cifra que lo resume: "El PAMI está teniendo una deuda de 500 mil millones de pesos con los prestadores y la realidad es que no se van a destrabar las prestaciones hasta que esa plata no aparezca", explicó el delegado. A eso se suma el corte que protagonizaron todas las clínicas de Río Negro, motivado no solo por demoras en los pagos sino por la desactualización de los nomencladores frente a una inflación que supera el 3% mensual. La oferta de Nivel Central de un aumento del 1,5% fue rechazada, y las negociaciones continúan con la amenaza concreta de retomar la medida de fuerza si no hay respuesta la semana próxima.

Las dificultades no se agotan en la internación ni en los nomencladores. Tummino enumeró una cadena de problemas que afectan la vida cotidiana de los afiliados: demoras de hasta cuatro meses para turnos con especialistas, retrasos en la entrega de elementos de fisiatría como bastones, andadores y camas ortopédicas, problemas con la provisión de audífonos, y autorizaciones de insumos quirúrgicos que quedan desactualizadas por la inflación antes de concretarse. "Muchas veces, como el reemplazo de cadera, les dan el alta para que no se sobreinfecte, fracturado y todo en el domicilio esperando que llegue el insumo", describió.
A eso se agrega el cobro de coseguros en las consultas con médicos de cabecera, práctica que según Tummino no corresponde en ningún caso para los afiliados de PAMI. Y una limitación que él mismo definió como decisiva: "Nos limitaron las órdenes médicas electrónicas a 20 por mes de los médicos que trabajamos en PAMI, cuando ese era un número que por ahí lo hacíamos en un día". Ese cupo, aclaró, tampoco alcanza solo para la agencia del Alto, sino que debe distribuirse entre todas las dependencias de la región que no tienen médicos propios y canalizan sus pedidos vía correo electrónico o WhatsApp.
La convocatoria para el próximo miércoles es abierta a todos los jubilados, jubiladas y pensionados de Bariloche. La asamblea se realizará a las 12 del mediodía en la sede de PAMI en Albarracín 743, con acceso directo al interior del edificio por las bajas temperaturas. "Que entren directamente porque la asamblea se hace adentro por el frío; no solamente bienvenidos, sino que como siempre es su lugar", cerró el delegado.