Por: Bache3000
Gustavo Gennuso recorrió centenares de kilómetros para reunirse este viernes con la intendenta de General Roca, María Emilia Soria, en un encuentro que tiene tanto de agenda de gestión como de mensaje político. El cónclave se da en el peor momento de la relación entre Gennuso y el gobernador Alberto Weretilneck, que esta mañana lo atacó con dureza desde una conferencia de prensa.
"Lo más importante es trabajar para la gente; si eso le molesta a Gennuso, es tema de él", disparó el gobernador ante la prensa. Y fue más allá: "Si le molesta, tiene un problema más de psicólogo que otra cosa. Es una cuestión de envidia", sentenció Weretilneck, en declaraciones que no dejaron margen para la interpretación diplomática.
El trasfondo del conflicto es conocido en los círculos políticos rionegrinos. Gennuso había cuestionado públicamente que Weretilneck apoyara políticamente al intendente barilochense Walter Cortés en desmedro de sus propios legisladores del partido Juntos Somos Río Negro, la estructura que históricamente construyó el propio gobernador.
En ese clima, el encuentro entre el exintendente y Soria adquiere una dimensión que excede lo institucional. Los dos dirigentes analizaron temas de actualidad nacional y provincial, con foco en las regiones andina y valletana. En el intercambio, coincidieron en que Roca y Bariloche son motores económicos y nodos de población clave para Río Negro, y que como tales tienen la necesidad de seguir desarrollando infraestructura urbana, expandir servicios básicos, mejorar la conectividad vial y potenciar sus economías principales —la fruticultura y el turismo respectivamente— sin resignar la diversificación productiva.
"La realización de obras de gran magnitud, como la ampliación de las redes de agua, cloacas, y plantas depuradoras; obras viales estratégicas como la ampliación de la Ruta 22, mejoramiento de Ruta 6 para el tránsito de carga en Roca y la mejora de accesos en Bariloche para el turismo; son algunas de las cuentas pendientes de los gobiernos provincial y nacional sobre ambas ciudades, que como ejes estratégicos para el desarrollo económico de Río Negro deberían priorizarse", expresó Soria.
Gennuso, en tanto, destacó la importancia de impulsar "políticas públicas que mejoren la calidad de vida de los ciudadanos" y manifestó su voluntad de acompañar desde la Fundación Mapa —que preside— a los gobiernos que busquen "generar transformaciones reales y sostenibles en las comunidades", una definición que, en el contexto actual, suena menos técnica que política.
La imagen del exintendente cruzando la provincia para reunirse con una intendenta que no responde a Weretilneck refuerza la lectura de que Gennuso está tejiendo sus propios vínculos territoriales al margen del aparato del JSRN, en un momento en que su relación con el gobernador está abiertamente rota.