sábado 13 de junio de 2026 - Edición Nº485

La ley y el orden | 13 may 2026

EL RIONEGRINO QUIERE RETOMAR SUS NEGOCIOS

Fred Machado negocia su condena en Texas: culpable de lavado y fraude, pero sin el cargo de narcotráfico

El hombre que fue arrestado en Viedma firmó en las últimas horas un acuerdo con la fiscalía federal del distrito Este de Texas. Reconoció los cargos de fraude y lavado de dinero a cambio de que el fiscal abandone la acusación por narcotráfico. Sus abogados buscan además que el tribunal compute los cuatro años de arresto domiciliario que ya cumplió en la capital de Río Negro.


Por: Bache3000

Fred Machado, el empresario de aviación privada detenido el último 7 de octubre, aceptó un acuerdo con la fiscalía federal del distrito Este de Texas en el que se declaró culpable de fraude y lavado de dinero ante un tribunal de la ciudad de Sherman. El pacto fue presentado ante el juez federal Amos Mazzant, quien todavía debe homologarlo para que tenga efecto legal.

La negociación le permite a Machado, dueño de la firma South Aviation, evitar que el fiscal Jay Combs continúe con la acusación por narcotráfico, el cargo más grave de la causa. Con esa imputación fuera del expediente, el círculo íntimo del empresario estima que podría recuperar la libertad en meses o, como máximo, en un número razonable de años.

Sus abogados solicitaron además que el tribunal tenga en cuenta los cuatro años de prisión domiciliaria que Machado cumplió en Viedma, desde su detención en abril de 2021 hasta su extradición a Estados Unidos en noviembre del año pasado. Si el juez acepta ese cómputo, la pena efectiva que le reste podría reducirse de manera significativa.

Un entramado que duró dos décadas

A lo largo de veinte años, Machado operó como intermediario en la compra y venta de aviones privados, una actividad que le permitió construir una red de contactos que incluía figuras de la política, el deporte y el espectáculo. Sin embargo, según la documentación presentada ante el tribunal, habría utilizado el dinero confiado por sus accionistas para fines completamente distintos a los declarados, aunque el acuerdo firmado con la fiscalía no especifica en qué los habría empleado.

(MACHADO, EN OTRAS ÉPOCAS)

En la misma causa estaba imputada Debra Lynn Mercer-Erwin, socia de Machado en South Aviation. Ella ya había recorrido ese camino: se declaró culpable en 2023 y fue condenada a 16 años de prisión. Machado, en cambio, resistió durante años la extradición desde suelo argentino mientras la justicia norteamericana esperaba su traslado.

La acusación original lo vinculaba a una organización dedicada al narcotráfico desde Centroamérica y Sudamérica hacia Estados Unidos, cargo que el empresario siempre negó. El acuerdo que acaba de firmar cierra esa puerta: reconoce haber armado una asociación para lavar dinero a través de operaciones financieras complejas y haber cometido fraude, pero el narcotráfico queda formalmente fuera del expediente.

La extradición que sacudió una campaña electoral

La historia judicial de Machado en Argentina arrancó el 16 de abril de 2021, cuando fue detenido en el aeropuerto de Neuquén gracias a una alerta roja de Interpol emitida por el Tribunal de Distrito Este de Texas. Durante cuatro años y medio permaneció en el país, la mayor parte del tiempo bajo arresto domiciliario en la casa de su madre, a 15 kilómetros de Viedma.

El caso cobró una dimensión política inesperada cuando el periodista Sebastián Lacunza reveló en elDiarioAr los vínculos económicos entre Machado y José Luis Espert, entonces candidato a diputado nacional por La Libertad Avanza. Las investigaciones documentaron aportes del empresario a la campaña presidencial de Espert en 2019 que iban desde los 200.000 hasta los 2,5 millones de dólares, y un contrato por un millón de dólares encontrado durante un allanamiento en la vivienda del empresario.

La publicación de una transferencia de 200.000 dólares realizada en enero de 2020, confirmada en septiembre de 2025, terminó de establecer ese vínculo ante la opinión pública. Espert resistió varios días la presión pero finalmente bajó su candidatura a diputado y se retiró de la política. Hoy también está imputado por lavado de dinero.

(JOSÉ LUIS ESPERT Y FEDERICO MACHADO)

Con ese escándalo de fondo, el pedido de extradición se reactivó y la Corte Suprema de Justicia de la Nación lo aprobó. El mismo día, el gobierno de Javier Milei firmó la autorización para entregar a Machado a las autoridades estadounidenses. El 5 de noviembre del año pasado, el empresario fue trasladado a territorio norteamericano.

Antes de que la Policía Federal lo fuera a buscar a su chacra en la capital rionegrina, Machado concedió una serie de entrevistas donde habló sobre sus vínculos con figuras de la política de Río Negro. Al ser consultado sobre Lorena Villaverde, actual senadora nacional por La Libertad Avanza, el empresario confirmó haberla conocido pero minimizó el vínculo.

También se refirió a Claudio Ciccarelli, su primo hermano, señalado públicamente como su hombre de confianza y presunto testaferro en negocios mineros. Machado quitó peso a esa figura: dijo que Ciccarelli no era la pareja de Villaverde sino su chofer, "el que le hace los mandados", y agregó que su primo "es un pibe que no sabe la tabla del dos", descartando que pudiera estar detrás de un entramado político y empresarial de esa envergadura. Sobre Villaverde, fue más directo: dijo que "es una diputada que salió de Río Negro" y que "de la noche a la mañana se creyó Margaret Thatcher".

Ahora, desde la prisión del condado de Cimarrón en Oklahoma donde estuvo los últimos meses, Machado espera que el juez Mazzant valide el acuerdo que firmó con la fiscalía. Si lo hace, el empresario rionegrino tendrá por primera vez en años un horizonte claro. Y, según su entorno, apenas quede libre tiene pensado volver a Argentina y retomar sus negocios.

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