Por: Bache3000
El Transporte Urbano de Pasajeros (TUP) suele ser un dolor de cabeza para el municipio de Bariloche, más allá de quien gobierne y sobre todo en el actual contexto nacional, donde los subsidios desaparecieron y los usuarios pagan el total de la tarifa. Aunque en Bariloche, el intendente Cortés decidió que el municipio subsidie a los residentes con un valor del 25% más bajo de lo que abonan los turistas.
Todo este cuadro lo generó el presidente Javier Milei con la quita generalizada de subsidios en los servicios y a esto se suma la inflación que impacta de lleno sobre los costos: incremento de combustibles, salarios de los trabajadores e insumos para la reparación de las unidades y la consecuente suba del valor del boleto.
El futuro del TUP en la ciudad es incierto. En condiciones “normales”, la prestataria presentaba algunas dificultades para llevar adelante el contrato.
Debió reemplazar con unidades más antiguas las que alguna vez trajo cero kilómetro para poder continuar prestando el servicio. Incluso, la empresa ya había bajado el número inicial de colectivos con el cual llegó a Bariloche proveniente desde San Juan.
Es que el contrato firmado en noviembre de 2016, para comenzar a operar a partir del primer día de enero de 2017, fijaba que se ejecutaría el servicio de transporte urbano con 100 unidades cero kilómetro.
Luego se bajó a 75 colectivos y en algún momento se llegó a operar con unos 60. Pero con el tiempo, se fueron agregando unidades, aunque siempre lejos del centenar inicial comprometido.
El contrato, que tuvo algunas modificaciones, sigue intacto en cuanto a su fecha de finalización que es el 1° de enero de 2027, por lo cual a Mi Bus aún le quedan menos de ocho meses de vigencia en la ciudad.
No obstante, la Municipalidad de Bariloche tiene la potestad de rescindirlo si entiende que no se cumple con algunos de los compromisos asumidos en el propio contrato.
Actualmente, todo parece indicar que Mi Bus continuará con la prestación. Es decir, que se buscará prorrogar el contrato, el cual debe pasar nuevamente por el Concejo Deliberante, lo que seguramente será con debates acalorados y contrapuntos.
Más allá de esto, no es fácil encontrar en el actual contexto nacional, otras empresas interesadas en operar el TUP en Bariloche, lo cual dificulta cualquier negociación alternativa.
En los próximos meses se espera que el tema llegue a la mesa de discusión del Deliberante y que las diferentes posturas se hagan públicas.
Allí sin dudas, el foco estará puesto en la calidad del servicio que la empresa sanjuanina brinda en la ciudad, el cual diariamente presenté duras críticas de vecinos y usuarios.