Por: Bache3000
En una extensa audiencia presidida por el concejal Facundo Villalba, se hicieron presentes los empresarios Hugo de Barba (Neve Ski), Ricardo "Ricky" Diapich (Ski Club Bariloche), Leonardo Desideri (Club Andino) y Nicolás Madero (comerciante de Villa Catedral) expusieron su visión sobre el debate que atraviesa el proyecto de modificación urbanística impulsado por el intendente Walter Cortés para el área concesionada.
De Barba fue contundente al plantear la centralidad del turismo en la economía local: "La actividad turística por ingresos extrazona superan el ochenta y pico por ciento. Representamos para la provincia el 32% de los ingresos geográficos. Para Bariloche, sin duda, esto es importante. Si somos una ciudad turística, ¿cuál es el grado de importancia que tiene el Cerro Catedral? Es fundamental, para todo el año".
El empresario hotelero recordó que Brasil ya representa el doble de esquiadores que los argentinos en Catedral y alertó sobre la competencia de Chile, que está recibiendo inversiones millonarias: "Esta situación ha sido reconocida por otros destinos turísticos. El Chile que se ha instalado, el gran competidor nuestro, ha sido comprado el grupo Farellones, la Parva y Colorado por una gran empresa. Este año es Chile quien se lleva toda la fuerza a partir de un vuelo más económico y directo".
De Barba propuso una salida concreta: "Sostengo que hoy lo que habría que hacer sería negociar. Pedirle estas inversiones que se concreten y que se fijen un tiempo. Si me decís: 'Muchacho, en dos años ponga una telecabina de diez personas y nieve artificial, y en cinco años me ponés una telecabina a Piedra del Cóndor', ahí pueden empezar a hablar el resto de las cosas".
Ricky Diapich, con 94 temporadas de esquí entre hemisferio sur y norte, apuntó directamente al corazón del debate: "Ustedes tienen la posibilidad de ser los que formen parte de un verdadero cambio en Bariloche. Hoy tenemos el jugador que hay, que está en la cancha, que es insacable, que son los Trappa, que los tenemos que usar a favor. Párense arriba de la cabeza, exíjanle cosas a cambio, pero no dejemos que se nos vaya".
El veterano esquiador insistió en la importancia de la nieve artificial: "Casi no hay centro de esquí en el mundo que arranque a menos de mil trescientos metros de altura que pueda hacer una preventa sin nieve artificial. Esa posibilidad de tener previsibilidad en la preventa del producto nieve tiene que ir acompañado de desarrollos".
Diapich también relativizó el temor por las nuevas camas proyectadas: "No hay un demente que venga a poner mil camas en un lugar que te dan por cincuenta años y que no sos el dueño. El señor Trappa tiene un negocio con el tema de las tierras, tiene que sentarse de vuelta con el municipio para ver si da diez años más o le dicen: 'Retirate, pusiste un desastre'".
Leonardo Desideri, en representación del Club Andino y otros clubes deportivos, planteó la necesidad de ordenamiento: "Lo que necesitamos y lo que vemos es el ordenamiento, tener lugares claros donde desarrollarnos. Siempre con lo que chocamos es justamente la falta de parámetro para saber para dónde ampliar, para dónde estar. Hay algo que es importante, que forma parte de todo este empuje, es que haya justamente un plan de ordenamiento, un plan director, una base de reglas claras para poder desarrollarse".
Desideri destacó la importancia de las inversiones ya realizadas: "El año pasado, como todos sabemos, no nevó y pudimos trabajar todos en el Cerro Catedral gracias a la inversión de nieve artificial. Estamos en un momento muy importante para que la empresa lo deje invertir y podamos tener cañones de nieve y asegurarnos una temporada para todos".
Nicolás Madero sumó la perspectiva de los residentes permanentes de Villa Catedral: "Vivo en el cerro hace más de veintidós años. Tenemos graves problemas de infraestructura, de agua sobre todo. En un año como el anterior, que no nevó, corrimos riesgo a partir de febrero de tener que mudarnos directamente del cerro por falta de agua. También tema cloacas, gas, y un montón de cosas que hay que ordenar y hay que hacer inversiones grandes más allá de la montaña".
La exposición fue escuchada por los concejales Julieta Wallace, Leandro Costa Brutten, Juan Pablo Ferrari, Samanta Echenique, Roxana Ferreyra y Mari Coronado, quienes posteriormente realizaron preguntas y planteos.
La concejal Julieta Wallace cuestionó el modelo de desarrollo propuesto: "No estamos discutiendo qué modelo de centro de esquí va a adoptar San Carlos de Bariloche. Si es un modelo más corporativo o similar al que tienen Estados Unidos, o un modelo más asociado al comunitario, que está más en Europa, en Francia, Austria, Suiza, donde no dependen tanto de los desarrollos inmobiliarios. Este plan nos lleva a un modelo de esquí claramente corporativo".
Wallace planteó que el plan prevé "la entrega del dominio de las tierras" y cuestionó: "¿Cuál es el beneficio que va a suceder en esta asociación público-privada? No está definida. El plan no prevé las inversiones de cañones de nieve ni los medios de elevación. Es difícil negociar cuando vos tenés un departamento ejecutivo y una empresa que te dice: 'Es este el plan'. Si existe esa instancia de apertura de negociación, nosotros tenemos propuestas, pero no hay libro cerrado".
La concejal también objetó las áreas de ocupación concertada: "Están hablando de trece mil camas en zona Gutiérrez uno y zona Gutiérrez dos, que tiene un impacto y un uso residencial muy grande. Eso no se necesita para generar un ordenamiento territorial en Villa Catedral. ¿Por qué no se puede ir por partes? ¿Necesita realmente la ciudad estas áreas de ocupación concertada, o necesita este hotel ski in-ski out? ¿Necesita el ordenamiento de Villa Catedral? Eso es algo que uno podría empezar a pensar que puede ser algo racional sin la entrega del dominio de las tierras".
Por su parte, Costa Brutten señaló que no estpa claro el beneficio para la ciudad. "El de ustedes es un acto de fe", les dijo.
Hugo de Barba respondió: "Acto de fe fueron las sucesivas concesiones al Lago del Sur. La última concesión, la de Trappa, cumplieron por demás las inversiones que tenían comprometidas. Yo estaba muy a favor de este avance, porque vi las consecuencias y sabía las consecuencias que iba a tener. En ese momento los tipos cumplieron por primera vez. Vos tranquilamente podés atar las sucesivas entregas al cumplimiento de las nuevas obligaciones que le podés instalar. Esto es negociación".
Diapich reforzó el argumento sobre los modelos de centro de esquí: "El modelo corporativo, que sería el que yo no quisiera que suceda, son empresas que cotizan en bolsa y cuyo único función es tener el mayor flujo de caja posible previo a la temporada. Inventan el epic pass. A diferencia de Europa, donde la mayoría de estos componentes vuelven al centro de esquí, porque viven de los recursos genuinos del centro de esquí y no de la cotización en bolsa".
Sobre el modelo actual, Diapich aclaró: "Lo que hay que evitar es que tengan exclusividad de los alquileres de esquíes, la exclusividad de las escuelas de esquí. Ese es el modelo que ya está planteado. Hoy tenés como siete, ocho, diez escuelas de esquí, de snowboard, tenés diez, quince alquiladoras. No estamos con riesgo de que sea exclusivo".
El debate se intensificó cuando Costa Brutten planteó que el proyecto viola la Carta Orgánica: "Nos estamos preparando para una de las tantas judicializaciones que ha hecho la empresa. Cuando la empresa judicialice, el municipio tiene que contestar que nuestra carta orgánica prohíbe transferir esa tierra. Y también tiene que contestar que esa superficie es no urbanizable. El intendente dijo que iba a modificar la carta orgánica y que iba a ser convencional. Ya les aviso que nos vamos a enfrentar también en ese tema".
El concejal cuestionó la lógica del negocio propuesto: "Le tenemos que dar las tierras a la empresa CAPSA para que ellos se queden con el 92 % de los ingresos. Ustedes, ninguno como empresarios siquiera pensaría que eso es algo justo. La transferencia de capital que requiere esto, que es darle las tierras para que se queden con el noventa y dos por ciento de los ingresos, ¿quién lo va a hacer? El negocio es ruinoso".
De Barba contestó: "Si vos me decís el noventa y dos por ciento, entiendo que es la facturación de Alta Patagonia. Lo de las tierras es mínimo con respecto a lo que te puede generar de actividad económica. Estamos hablando de negocios, de ingresos de trabajo, de tasas municipales y de impuestos nacionales y provinciales. No nos podemos permitir el lujo de desaprovechar esta oportunidad de tener gente que tiene las ganas de poner esa guita. El Estado nacional, provincial o municipal no tiene más plata, nunca va a tener más plata para invertir. El único desarrollo lo va a hacer el sector privado".
Diapich cerró con una advertencia: "Hoy tienen la capacidad de reformular el convenio en los aspectos más críticos. Tienen que convocar a los diferentes sectores que se quejan. Hay que ver qué puede pasar con la comercialización, con las tarifas, con las preventas que hace la hotelería. Hay que explorar con ellos. Pero a partir de decir: 'Me siento para sacarlo esto', no el voto negativo. Pensemos en positivo. Tenemos el turismo, es desarrollo, y es una ciudad que no va a parar el turismo".
La audiencia, que se extendió por más de dos horas, dejó planteadas dos visiones claramente diferenciadas sobre cómo encarar el futuro del Cerro Catedral: quienes proponen aprovechar la oportunidad de inversión privada mediante negociación de contrapartidas concretas, y quienes cuestionan el modelo de asociación público-privada propuesto y las implicancias legales y ambientales del proyecto de rango.