Por: Bache3000 // producción Martín Pargade
Los sindicatos estatales llevaron adelante esta mañana una jornada de protesta frente al Hospital Zonal Bariloche para denunciar el abandono de la salud pública en medio de una crisis que acumula recortes nacionales, salarios que no alcanzan para vivir en la ciudad más cara de la región y jornadas laborales extenuantes que ponen en riesgo tanto a los trabajadores como a los pacientes que atienden. La movilización se extendió hasta el mediodía con actividades de visibilización y la participación de distintas organizaciones gremiales que coincidieron en un diagnóstico alarmante sobre el estado del sistema sanitario.
Brenda Morales, secretaria general del SOYEM, señaló que la situación que atraviesa el hospital refleja un problema generalizado que afecta a los trabajadores estatales de todo el país. "Estamos viendo lo que pasa en Chubut, en Tierra del Fuego, con este ajuste que va en contra de todo, de la educación, de la salud, de todos los trabajadores y trabajadoras en el marco de una reforma laboral vigente", señaló Morales, quien además remarcó que el sindicato municipal viene de sostener una retención de servicios en reclamo de condiciones laborales dignas y la entrega de ropa de trabajo que aún no se concreta.

"Tuvimos que llegar a esta instancia de llevar una retención de servicio y dejar a la comunidad sin el servicio de recolección durante dos días porque no hay planificación por parte del gobierno", cuestionó la dirigente, quien también defendió la gestión estatal frente a las amenazas de tercerización. "Hoy más que nunca el sindicato sale a defender el servicio público y a informarle a la comunidad que bajo ningún punto de vista conviene privatizar los servicios, porque todos los impuestos se van a ir a empresas privadas", advirtió.
Luis Urra, referente de ATE, fue contundente al describir la magnitud del vaciamiento que sufre el Hospital Zonal. "Tenemos un edificio enorme, prácticamente vacío, está funcionando solamente el primer piso. Así que lo que decimos es que hay que terminar con el ajuste de la salud, hay que tener más presupuesto para salud", denunció Urra, quien además detalló que la eliminación del programa Remediar a nivel nacional dejó sin insumos básicos a los centros de salud de toda la ciudad.
"Todo lo que se recorta a nivel nacional termina impactando dentro de la provincia y dentro de la salud pública", explicó el dirigente, quien también señaló que el 80 por ciento de la ciudadanía de Bariloche se atiende en el hospital público tras quedar sin cobertura de obras sociales y prepagas. "Todo lo que se ha caído del PAMI, de las obras sociales privadas, todo termina acá en el Hospital Zonal Bariloche. Y no solamente la demanda, sino que también han bajado los recursos. Todo eso se hace un combo que perjudica mucho a la salud pública y a los trabajadores", describió.

Isabel, referente de la CTA, puso el foco en las condiciones laborales extremas que enfrentan los trabajadores de enfermería y la falta de respuesta del gobierno provincial ante una crisis que se profundiza día a día. "La zona de Bariloche es la ciudad más cara de toda la línea sur y los trabajadores tienen que hacer dieciséis horas en condiciones paupérrimas. El miércoles, jueves y viernes se trasladaron pacientes tanto al San Carlos como al HPR porque no había cama", relató la dirigente.
"Estamos trabajando en condiciones terribles porque no hay salubridad e higiene para los trabajadores ni para los pacientes", explicó Isabel, quien además detalló que las camas del hospital no pueden cumplir con los tiempos de descanso y desinfección necesarios entre paciente y paciente. "Tiene que haber un receso de doce horas de descanso de las camas para poder limpiarlas bien, para poder desinfectarlas. Sin embargo, cada una hora, dos horas, estamos ocupando esas camas que salen los pacientes de alta", señaló.
La dirigente también denunció que la guardia del hospital funciona con apenas dos médicos y dos enfermeros para toda la ciudad. "Es terrible que nos estén tratando como esclavos. Hay falta de choferes. Estamos en todos los lugares explotados. Entonces tenemos que salir a decirle al gobierno que no es verdad lo que dice que los hospitales están sustentados", cuestionó Isabel, quien además reclamó presupuesto real y salarios dignos para enfrentar la emergencia sanitaria.
Los trabajadores también hicieron referencia al plan de crónicos que el gobierno provincial presentó como una solución para pacientes con diabetes y problemas cardiológicos pero que en la práctica no funciona. "Hoy van a la farmacia las personas que tienen el programa de crónicos y no tienen la cobertura de esa medicación. Todo recae en los centros de salud y en el hospital", denunció Isabel, quien además señaló que el presupuesto de salud para 2026 sigue siendo el mismo que el de 2024 sin ninguna actualización que contemple la inflación ni el aumento de la demanda.

"Le decimos al gobierno que tiene que tomar cartas en el asunto, que tiene que haber un presupuesto real y tiene que haber salarios dignos para los trabajadores y condiciones laborales que estén acorde a la situación que estamos viviendo hoy", exigió la referente de la CTA, quien también expresó la solidaridad del sector con la lucha que sostienen los jubilados por la crisis del PAMI y el IPROSS.
En cuanto a la nueva dirección del hospital, los trabajadores manifestaron un optimismo cauteloso tras una primera reunión con la flamante directora del Hospital Zonal. "Nos ha recibido en una primera reunión. Nos dijo que iba a empezar a dar soluciones en corto, mediano y largo plazo. Ella se comprometió a contratar personal, enfermeros, mucamas, de mantenimiento", comentó Luis Urra, quien de todas formas advirtió que esperan resultados concretos en la próxima reunión pautada para el 6 de junio.
La jornada de protesta se extendió hasta el mediodía con mate cocido y tortas fritas en las escaleras del Hospital Zonal, en un acto que buscó tanto visibilizar la crisis del sistema de salud como generar un espacio de encuentro con la comunidad. Los trabajadores también expresaron su solidaridad con la lucha que sostienen los jubilados por la crisis del PAMI y el IPROSS, la obra social de los estatales provinciales que según denunciaron también atraviesa una situación crítica con falta de cobertura y coseguros que muchos afiliados no pueden pagar.
"El IPROSS es una obra social que nos atraviesa a todos los estatales provinciales. Tampoco tenemos cobertura. Hay que pagar coseguro y hay gente que no la puede pagar. Estamos también en una situación de indigencia en cuanto a la atención del IPROSS", denunció Isabel, quien también llamó a la comunidad a tomar conciencia de la gravedad de la situación. "Sin salud no hay futuro", cerró Luis Urra, sintetizando el espíritu de una jornada que dejó en claro que los trabajadores de la salud pública están dispuestos a dar batalla por condiciones laborales dignas y por un sistema sanitario que pueda responder a las necesidades de una población cada vez más vulnerable.