Por: Bache3000 // producción Martín Pargade
Este martes 20 de mayo, el Colegio Secundario N°46 Ángel Gallardo amaneció con el portón cubierto de carteles escritos a mano por estudiantes y familias que exigen una solución urgente al problema de roedores dentro del edificio escolar. Los mensajes se repiten y dejan poco margen a la interpretación: "Merecemos buenas condiciones", "Ya mismo basta de ratas", "Fumiguen ahora, no sean ratas", "Las ratas ya eligieron delegados", "La salud y la limpieza no es un privilegio".
El año pasado, se repitió la misma sitiación.
La protesta responde a la aparición de roedores en distintos sectores del establecimiento, un problema que escaló la semana pasada cuando personal del Consejo Escolar encontró ejemplares atrapados en adhesivos colocados como medida de control dentro de la institución, según lo informó la propia escuela en una nota dirigida a las familias fechada el 20 de mayo.

La directora Yolanda Valdez no quiso brindar entrevistas pero entregó el comunicado oficial que emitieron desde la institución. Bache3000 confirmó que el único caso comprobado ocurrió la semana pasada en las circunstancias mencionadas, y explicó que ante la información o detección de roedores se procedió de acuerdo al protocolo vigente: desinfección del sector y comunicación al área de Seguridad e Higiene del Consejo Escolar, cuyo personal se presentó en el lugar en tres oportunidades para realizar inspecciones.
Pese al reclamo, las clases transcurren con normalidad. En el Comunicado se explicó que no hay situaciones que ameriten la suspensión de actividades de acuerdo a los criterios de supervisión escolar, que es el organismo provincial responsable de tomar ese tipo de decisiones. La escuela mantiene abierta la comunicación con las familias y se comprometió a colaborar para mantener limpios y ordenados los espacios, reforzando también el trabajo de portería.
Los carteles del portón, sin embargo, no sólo mencionan las ratas. También reclaman por escaleras rotas y otras situaciones de infraestructura que la comunidad educativa del Gallardo viene arrastrando desde hace tiempo, visibilizando un problema que excede lo sanitario y que vuelve a poner en agenda las condiciones materiales de las escuelas públicas de la zona este de Bariloche.
