Por: Bache3000
Que los chicos diseñen los carteles de bienvenida a la ciudad no es poca cosa. Es, básicamente, entregarles las llaves de la primera impresión que se lleva cualquiera que llegue a Bariloche, ya sea por el aeropuerto o por la ruta. Y eso es exactamente lo que propone el concurso que presentó este viernes la Subsecretaría de Cultura en el Puerto San Carlos.
La movida arrancó por decisión del intendente Walter Cortés y apunta a que las escuelas primarias y secundarias —públicas y privadas— compitan por diseñar dos estructuras panorámicas que se instalarán en las rotondas del Aeropuerto Internacional "Teniente Luis Candelaria" y del Kilómetro 8 de Av. de los Pioneros. Dos puntos neurálgicos donde, todos los días, pasan miles de personas.
El lema obligatorio es "Bienvenidos a vivir los momentos de felicidad", que deberá aparecer de forma legible en cada propuesta. Más allá de esa frase —bastante amplia como para que cada curso la interprete a su manera—, el resto queda librado a la imaginación: montañas, lagos, nieve, bosques, identidad patagónica, lo que sea. Lo que importa es que salga de los propios estudiantes.
Martín Iriarte, subsecretario de Cultura, y Javier Silva, también de esa área, dieron los detalles técnicos del certamen. Pueden participar chicos de 5.°, 6.° y 7.° grado de primaria, y de 4.° y 5.° año de secundaria (más 6.° año en el caso de las técnicas). Cada escuela puede presentar un diseño por nivel, ya sea grupal o individual, siempre con un docente como referente.
¿Qué hay que entregar? Un sobre cerrado con una maqueta física (máximo 60 centímetros cúbicos), una lámina en A3 que muestre cómo se vería el cartel en grande (entre 10 y 15 metros de largo), una descripción conceptual de hasta 300 palabras y la ficha de inscripción. Todo eso tiene que llegar antes del 15 de junio de 2026 a las 10:00 al Gimnasio Municipal N° 3 "Alberto G. Icare", en Santiago de Chile y Bailey Willis.
El premio no es simbólico: $500.000 en efectivo para cada curso ganador. Un jurado especializado elegirá un proyecto por cada rotonda, y después el Municipio se encargará de adaptar técnicamente los diseños para construirlos e inaugurarlos.
El formulario de inscripción ya está abierto acá. Ahora queda esperar qué se les ocurre a los estudiantes. Porque lo interesante de esta propuesta no es solo que participen, sino que lo que diseñen va a quedar ahí, en concreto, recibiendo a la ciudad durante años. Una responsabilidad grande, pero también una oportunidad rara: que tu idea termine siendo parte del paisaje urbano de Bariloche.