Por: Bache3000
Uno de los nuevos puntos de cobertura se ubica en inmediaciones del CRUB y sectores cercanos a La Cumbre, donde se busca fortalecer corredores utilizados diariamente por estudiantes, vecinos y trabajadores de la zona. En ese caso, la Universidad colaboró con la compra del poste mientras que el Municipio aportó el dispositivo de monitoreo y la mano de obra necesaria para su instalación, un modelo de trabajo articulado que también se repite en otras intervenciones.
Sobre la Barda del Ñireco y las escaleras urbanas del oeste, la inversión fue asumida íntegramente por el Municipio, dado el riesgo y la importancia preventiva que representan esos corredores peatonales. A eso se suma el aporte de vecinos y barrios de la zona oeste, que financiaron cuatro dispositivos adicionales, a los que la gestión municipal sumó dos cámaras más para ampliar la cobertura en distintos sectores de la barda.
También está proyectada una nueva cámara en el ingreso al aeropuerto, considerada estratégica tanto por el movimiento vehicular como por la conectividad que representa ese corredor para distintos sectores de la ciudad.

Los trabajos son ejecutados de manera conjunta por el Centro de Monitoreo Municipal y la Secretaría de Protección Ciudadana, con apoyo de cuadrillas municipales, delegaciones, Parques y Jardines y la Planta de Hormigón, en una tarea integral que incluye apertura de pozos, instalación de postes, enlace técnico y colocación de dispositivos.
Desde el área técnica explicaron que el sistema funciona mediante una red propia de enlaces estratégicos, lo que permite sostener una cobertura más amplia y eficiente. Además del monitoreo preventivo, algunos de estos puntos también sirven para detectar tempranamente columnas de humo durante la temporada de incendios forestales. Gran parte de las intervenciones surgieron a partir del trabajo articulado con juntas vecinales, instituciones y referentes comunitarios, que venían planteando la necesidad de reforzar corredores seguros y ampliar la cobertura preventiva en distintos barrios de la ciudad.
El esquema contempla una fuerte participación municipal tanto en la provisión de equipamiento como en la mano de obra, mientras que en algunos sectores también existe colaboración de instituciones de la comunidad, un modelo mixto que el Municipio viene consolidando como parte de su política de seguridad urbana.