Por: Bache3000
Bariloche cerró abril con más preguntas que certezas para su economía turística. El último Informe de Coyuntura y Competitividad Turística de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de Bariloche (AEHGB) confirmó que la tendencia contractiva que viene arrastrando el sector desde enero no encontró alivio: el arribo de pasajeros cayó un 7,2% en relación al mismo mes de 2025, los pernoctes retrocedieron un 6,8% y el gasto turístico total real se contrajo un 6,4% interanual. En números concretos, el primer cuatrimestre cerró con una baja del 5,1% en visitantes y del 1,7% en pernoctes acumulados, consolidando un semestre de arranque flojo para uno de los destinos más importantes del país.
El dato más preocupante del informe volvió a ser el comportamiento del segmento aerocomercial. Los vuelos anotaron una caída del 11% interanual en abril, más que duplicando el retroceso del transporte terrestre, que descendió un 4,4%. La AEHGB identificó al componente aéreo como uno de los principales factores explicativos de la retracción: sin aviones llenos, Bariloche pierde visitantes de mayor distancia y, por lo general, de mayor poder de gasto.
Sin embargo, en el mismo informe aparecen señales que matizan el diagnóstico. En plena caída de volumen, la estadía promedio creció un 0,4% y el gasto turístico real por pasajero aumentó un 0,8% frente al mismo período del año anterior. El fenómeno no es casual: la AEHGB lo atribuye a un cambio en la composición de la demanda, con mayor participación de segmentos de alto poder adquisitivo y de turismo internacional, que lograron sostener parcialmente el consumo aun cuando el mercado interno mostró fragilidad. Quien vino, gastó más. Vinieron menos.
Con ese telón de fondo, las proyecciones para el tercer trimestre son el verdadero plato fuerte del informe. La AEHGB anticipa que el invierno permitirá estabilizar la actividad en niveles similares a los de 2025, con una leve recuperación del gasto total real del 1% y de los pernoctes del 1,4%. La única variable que todavía no logra despegar es el volumen de pasajeros, que se proyecta levemente por debajo del año pasado, un 1,5%. Pero la expectativa general en el sector es grande: después de cuatro meses de números en rojo, la temporada alta aparece como la oportunidad concreta de revertir la tendencia y darle oxígeno a la hotelería, la gastronomía y toda la cadena de valor turística de la ciudad.
La propia entidad fue explícita al respecto. "El invierno permitiría revertir la tendencia negativa de los últimos cuatro meses y estabilizar parcialmente los indicadores turísticos, aunque también consolida un escenario de mayor concentración de la actividad en la temporada alta", señalaron desde la institución. La frase tiene dos caras: la buena noticia de la recuperación esperada y la advertencia de un destino que depende cada vez más de unos pocos meses al año para sostener su economía. Los meses de temporada media y baja muestran, según el informe, una fragilidad creciente y una dependencia pronunciada de la demanda interna, que en el contexto económico actual no logra compensar las ausencias.
El Informe de Coyuntura y Competitividad Turística de la AEHGB se elabora en base a datos de ANAC, INDEC, la Secretaría de Turismo de Bariloche, el Ministerio de Turismo de la Nación, el Banco Central y relevamientos propios de la institución.