Por: Bache3000
El gobernador Alberto Weretilneck anunció este viernes que el próximo lunes enviará a la Legislatura de Río Negro el proyecto de ley para adherir al Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), una herramienta impulsada por el gobierno nacional destinada a fortalecer la inversión productiva en el segmento de las pymes.
El anuncio lo realizó desde el Valle del Río Pichileufu, donde encabezó una serie de actividades productivas, y lo acompañó con un mensaje en redes sociales en el que planteó el objetivo con claridad: "Queremos que todos aquellos argentinos o extranjeros que quieran invertir en nuestra provincia tengan las mejores condiciones del interior del país".
Según detalló el mandatario, la adhesión provincial al RIMI se complementará con herramientas propias ya vigentes: bonos fiscales, exenciones impositivas y los beneficios del régimen provincial de promoción económica e industrial. La mirada apunta a sectores centrales de la economía rionegrina como la agricultura, la ganadería, el comercio y la industria.
"Sabemos que falta mucho, pero también sabemos que el crecimiento se construye con inversión, producción y trabajo. Río Negro tiene rumbo y tiene futuro", sostuvo Weretilneck.
El anuncio no llega en un vacío político. La adhesión al RIMI se produce en un contexto en que el propio vicegobernador Alejandro Pesatti había marcado distancia respecto del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) —el instrumento mayor, impulsado por la gestión Milei para proyectos de gran escala— señalando que, hasta el momento, la adhesión de Río Negro a ese régimen no había arrojado resultados concretos significativos para la provincia.
Pesatti había ido más lejos y planteó una prioridad diferente: en lugar de enfocarse en regímenes de incentivo a la inversión, propuso avanzar en lo que llamó un "super RIGI para jubilados", poniendo el acento en la situación de los adultos mayores como deuda social urgente frente a los grandes anuncios de atracción de capitales.
La tensión entre ambas lecturas —la del gobernador, que apuesta a replicar la lógica del incentivo en una escala media, y la del vice, que cuestiona los resultados concretos del modelo— no es un detalle menor dentro de un oficialismo que transita su propio proceso de reconfiguración interna.
El Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones es una herramienta del gobierno nacional que busca extender la lógica de estímulo fiscal y regulatorio —similar al RIGI pero a menor escala— hacia empresas medianas que quieran ampliar capacidad productiva, incorporar tecnología o generar empleo. Las provincias que adhieran pueden complementar los beneficios nacionales con sus propios instrumentos de promoción.
Río Negro aspira, según Weretilneck, a consolidarse como destino estratégico para este tipo de inversiones, del mismo modo en que ya se posicionó en el mapa nacional con proyectos de mayor envergadura.